DEPORTE | Basquet

Sebastián Castiñeira dejo Ferro y el básquetbol

Mientras Sebastián 'El Gaita' Castiñeira nos confesaba como tomó la decisión de comunicarle a sus compañeros del plantel de Ferro de Pico, que no iba a seguir jugando con ellos porque en realidad lo que había terminado era su carrera como basquetbolista profesional, la imagen en la cabeza de este cronista fue la de un juvenil sentado, atándose sus zapatillas, en la tribuna de tablones ubicada en el parque 'Angel Larrea' contra la pared que da a la avenida San Martín.

¿Quien es ese flaquito? recordamos preguntarle al temperamental Volcán Sánchez (entrenador del Decano). “Es un juvenil que seleccionamos en la prueba para formar parte del cupo en el plantel”, nos respondió el técnico uruguayo y nada más. Ese pibe de 17 años era ‘El Gaita’, apodo con lo que no sólo en Pico FBC, en su momento, sino por el resto de su carrera llevó como apodo.

Bueno, de ese momento de arranque de temporada, a la actual, en el plantel de Ferro de Pico, pasaron más de 20 años, tiempo que Castiñeira aprovechó para construir una trayectoria que entendemos tuvo muy pocos sueños por cumplir. Tal vez el único que el faltó fue el que tuvo desde su inicio en la disciplina (tenía cinco o seis años) y fue “sacarme una foto con Michael Jordan”, como lo expresó entre sus confesiones.

-Tenés 40 años Seba, pero debo confesar que me sorprendió la decisión de retirarte en este momento

- Puede ser que también le sorprenda a todos, porque hice toda la pretemporada, me compré las zapatillas para utilizarlas en este Federal y de hecho he jugado los primeros partidos. Pero es evidente que es un cansancio acumulado no se fue, las semanas se me hacían muy largas, notando que no podía rendir como quisiera en la cancha, como en un trabajo particular. Sentía un agotamiento enorme y eso se transmitía en las ventajas que daba en la cancha.

Fue así que decidí hablarlo días atrás con los dirigentes, como con José Luis Sánchez, con la idea de seguir en el plantel hasta que ellos encontraran un reemplazo y ahí retirame.

Lo intenté así, aunque en el día posterior seguí sintiéndome mal, fastidioso y entonces dije basta. Fui ayer (por el martes) a entrenar sin la ropa deportiva y le manifesté que no podía esperar hasta que llegue alguien a reemplazarme, necesito desconectarme ya.

Porque en realidad sentía que, tomando esta decisión, no iba a ser uno menos en el plantel, sino alguien que se va. Me convencí que iba a ser más útil al equipo yéndome que si me quedaba y era un carga para el técnico y los compañeros.

-¿Sentís que es algo definitivo?

-Si, totalmente. Por ahí me prenderé a jugar con los veteranos, una vez por semana. Cuando tenga ganas.

-¿Te ves como técnico, dirigente de básquetbol?

-No, hoy no me veo en nada de eso. Diría que como entrenador no creo, no tengo pasta para eso. Por ahí colaborando con algún proyecto puede ser. Pero por ahora la idea es dejar el básquetbol, ocuparme del trabajo con Belén (su mujer) y disfrutar del verano que se viene con más tiempo para la familia.

-Hablando entonces en tiempo pasado: ¿que fue el básquetbol en tu vida?

- De chico fue todo a los seis años empecé a jugar en mi club del barrio Centro Galicia y a los diecisiete me vine a La Pampa y no paré más. El básquetbol me dio mucho pero también perdí mucho. Por ejemplo el no poder volver a estar en un cumpleaños de mis viejos y recuerdo que para ir al casamiento de mi hermana decidí escaparme y a la vuelta me estaba esperando la sanción. Y así muchas cosas, como no poder tener vacaciones en verano, cuando mis hijos pueden hacerlo. Y, si bien a muchos les puede pasar y no es nada, a mi me fue pesando cada vez más y sumó también para esta decisión tomada.

Pero bueno si tengo que definir al básquetbol en sus diferentes etapas, te decía que de chico fue todo ilusión, un medio de vida después y una obligación en los últimos años de carrera. La ilusión de chico es que llegue a soñar con la NBA, después uno se va dando cuenta de sus virtudes y más que todo de sus limitaciones y se transformó en un medio de vida, que es lo que me dio de comer a mi y a la familia que formamos con Belén, y en el tramo final todo se transformó en obligaciones, presiones, como cualquier trabajo que te guste o no tenés que cumplir igual. Es ahí cuando se fue acelerando esta idea de dejar hasta que la tomé.

-¿Cuando uno termina una gran etapa de su vida se pregunta si quedó algo por cumplir?

-Sacarme la foto con Jordan que antes te decía, pero como cualquier fanático que se fue haciendo basquetbolista mirando las maravillas que hacía en la cancha. Yo soy conciente que pude jugar mucho, llegué a mi techo que se dio en España jugando para un equipo de la ACB durante cuatro años, pero antes y después, estuvo todo lo vivido en la Liga Nacional con Pico FBC y después, Ferro de Caballito, Boca, Olimpia de Venado Turto, Quimsa, San Martín de Corrientes, Mone Hermoso, el básquetbol uruguayo y después equipos de ascenso hasta llegar a esta muy linda experiencia en Ferro de Pico y en un torneo muy duro como es el Federal. Ya está ¿no..?

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