Sportivo Independiente

"La valiosa función de un club volverá el día después"

Los clubes piquenses, elogiados por propios y extraños, motivo de orgullo de los habitantes de nuestra ciudad por sus estructuras y protagonismo social y deportivo, hoy decididamente parecen “gigantes dormidos”, inmóviles y vacíos.

Esta claro que no es más que la situación que uno ve en otras estructuras de la ciudad como los edificios públicos, establecimientos educativos y demás.

Pero, uno lo nota más en las instituciones deportivas, porque son sinónimo de dinámica, encuentro, convocatoria con fines recreativos o lo estrictamente competitivos.

Y si de “gigantes” se trata, sobre Avenida San Martín siempre fue impactante pasar y ver esa gran mole de cemento que es el estadio cerrado de Sportivo Independiente.

Fue así que elegimos en este primer contacto con referentes de entidades deportivas locales dialogar con el presidente rojo, Damian Brun, al que la historia de Independiente seguramente le reservará un lugar muy especial por su capacidad de gestión frente a dicho club.

Al consultarlo sobre su realidad en medio de la realidad general, Damián reconoció “estar igual que la gran mayoría en cuanto al desconocimiento de la dimensión de lo que nos puede afectar social y económicamente esta pandemia y las medidas que se tienen que tomar para intentar frenarla”.

Hoy, es muy poco lo que podemos o sabemos que se puede hacer desde el club. Lo que se nos ha ocurrido es, al igual que otras instituciones, de ofrecer las instalaciones para cualquier necesidad que nuestras estructuras y colaboración humana pueda dar”, dijo el titular “mens-sana”.

“Tenemos en claro que ese es un parate mundial, no local ni nacional, y hoy tenemos que hacer lo mismo que cualquiera, quedarnos quietos, lo opuesto a lo que es un club, que es sinónimo de movimiento”, insistió.

“Hoy, creo que un club puede ser utilizado como hospital de campaña o alguna otra solución sanitaria. Entiendo que la valiosa función que vamos a tener es para el denominado día después”, apuntó.

“Hoy estamos en la trinchera, esperando funciones que se nos asignen o se entienda que podemos hacer. Esto es como un barco en el que todos estamos arriba y el capitán manda y nosotros tenemos que obedecer, colaborar, más allá que compartamos o no las decisiones que se tomen”, aseguró.

Al preguntarle por esa frase antes pronunciada del la función el día después. Damián entiende que “los clubes tendrán una tarea de contención para mucha gente que necesitará tener espacios para desplegarse y recrearse”.

Sobre el mantenimiento de las instalaciones, Brun comentó que, “estamos haciendo lo posible para que nada se deteriore. Mantenemos guardias las 24 horas, hay gente de mantenimiento regando y acomodando lo que se pueda, con una persona por turno y nada más”.

En cuanto al comportamiento del socio rojo en lo que llevamos de la cuarentena impuesta, el titular rojo indicó que “el socio se comportó bien”. “En los primeros días estuvo el que hubo que explicarle, más que a otros, por qué no podía utilizar las instalaciones del club. Pero fue algún caso puntual y siempre en buenos términos”.

“Si hubo algún socio que insistió fue por una cuestión de necesidad no de ganas de ponernos en una situación indeseada”, acotó

”Ojalá que en un futuro cercano todo pase o al menos tengamos más información de cómo actuar y ojalá que ese momento los clubes vuelvan a tener la importancia que siempre tuvieron en la vida de la ciudad y que nos ha hecho únicos. Tal vez con otras característica, pero siempre vitales para todos los habitantes.”

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