Hilandera de Tejedor

Elena es curiosa de la vida y por eso la rebasan sus ganas de observar y de crear. Entre otras tareas hila y teje, o sueña que lo hace al modo de las abuelas aborígenes y criollas.

Como no le mezquina tampoco a la tecnología se comunica a través de un correo electrónico que lleva por dirección hilanderapampa@... Y no solo se define por esto: Vive entre nosotros, pero nació en un pueblo que a modo de designio se llama Tejedor.

Como las Moiras de la mitología griega, pudiera ser que las tejedoras personifiquen al destino. Ellas asignaban a cada ser humano la porción de existencia y las obras que le correspondían en el devenir del cosmos. Controlaban el metafórico hilo de la vida desde el nacimiento hasta la muerte.

Elena teje o sueña que teje. Mueve sus manos laboriosas con el arte aprendido de sus mayores. A medida que atardece, el embrión de lana progresa en el útero madero del telar. Elena apura; teme que la noche la sorprenda antes del nacimiento de la prenda. Ella sabe que ése es el riesgo de quien urde y trama.

Que no se aquieten tus ansias, hilandera humilde de Tejedor.

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