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Exitosa gestión de empresa piquense a través de las ventas online

El  e-commerce, no solo implica una variación en el canal de intercambios sino también una transformación en las conductas y las actitudes de quienes lo ejercen.

“Te saca de la zona de confort en la que siempre estuviste. Al principio (hace 12 años) lo tomamos como un canal de venta más, para sumar algo y ocupar el tiempo, y después se transformó en un trabajo al que había, y hay, que dedicarle muchas horas, energía y esfuerzo diario porque vimos que era lo que se estaba moviendo”, resumió Daniel Rodríguez, titular de una empresa local dedicada a la venta de equipamiento para la vida al aire libre, trekking y actividades de montaña.

La supervivencia económica, el equilibrio financiero y la capitalización de aprendizajes durante la cuarentena en curso tienen como sustento no solo el comercio electrónico sino también algunas decisiones estratégicas, que Rodríguez comentó durante la entrevista con La Reforma.

La paradoja que se presenta en esta etapa, en la que recién reabren sus puertas muchos locales y tratan de remontar la cuesta adversa de tantos días sin actividad, es que en el circuito de internet algunas empresas podrían incluso incorporar más personal. Pero el factor de incertidumbre también juega fuerte en ese punto. “No sabemos cómo va a estar la economía del país dentro de dos meses, y no se puede tomar gente y luego dejarla sin trabajo”, argumentó el empresario local.

Prever y actuar

“Siempre pensamos que internet era el futuro y que nos teníamos que preparar para ello. Nunca pensamos que iba a llegar tan rápido y, de golpe, nos vimos a obligados a usar únicamente este sistema. Al principio, cuando empezamos a ver las noticias de los que ocurría en China, allá por el mes de enero, le dije a mi hermano Fabricio (Cali) que mirara a través de internet cómo afectaba eso al comercio y qué era lo que hacían. Y vimos que lo único que funcionaba era el e-comerce, que ya en ese momento había aumentado su facturación en 20 por ciento, en tanto los locales empezaban a cerrar”, resumió.

Las semanas que transcurrieron hasta la confirmación de la presencia del virus en Argentina les dio a los hermanos Rodríguez “un poco más de tiempo” para prepararse. Por ejemplo, “a cada uno de los integrantes del equipo de trabajo les dimos tareas para que realizaran desde la casa, por internet. Por ejemplo, ampliar los canales de chat on line como modo de tener respuestas rápidas para los clientes y no perder ventas”.

El planteo, según Daniel, fue el siguiente: “Esto nos hizo trabajar más que antes. Nos encontramos con que estamos 10 horas de corrido y a veces hasta 12, casi sin levantarnos de la silla porque las consultas, desde todas partes, son permanentes”, describió.

“La gente, pese a la cuarentena, quiere seguir teniendo determinados productos. Entonces, si no tiene la posibilidad de salir y comprar, por ejemplo en grandes ciudades como Capital Federal, desde la casa o la oficina, aquellos que siguen cobrando su sueldo fijo siguen comprando. Desde el principio (del aislamiento obligatorio) nos contactaban, en el mismo día compraban y en 24 horas tenían el producto”, explicó el titular de Interfuerzas (calles 17 y 24).

De pie

“Cuando empezó todo el ruido de la cuarentena en la Argentina, fue como un golpe de nocaut. Nos arrodillamos, y antes de que contaran hasta diez, ya estábamos parados otra vez, cada uno trabajando en su tarea. Por suerte tenemos un grupo que, aunque reducido en número de personas, cada uno tiene bien definida la meta de lo que tiene que hacer”, destacó Rodríguez.

Hace varios años que venimos aprendiendo y mejorando con internet, desde 2008 aproximadamente. Los chicos que trabajan con nosotros son profesionales, cumplen con lo que hay que hacer y de todo eso se vieron los frutos en este momento

“El trabajo a través de internet exige y obliga a estar siempre atento y trabajando, durante más tiempo que la atención presencial. Internet hace que la atención sea de 7 (días) por 24 (horas). Vas a poder vender un domingo, o un feriado, cuando en un local tradicional no lo harías, pero te va a hacer trabajar cuando antes estabas descansando”, advirtió el propietario de Interfuerzas.

Sin bajas

El equipo de trabajo, fijo, de la empresa piquense que ya logró trascendencia nacional (y ventas a países de distintos continentes) está integrado por cuatro personas. En esa dotación no hubo bajas, ni reducción de sueldos. Y, por otra parte, añadió Rodríguez, “hay empresas que nos brindan servicios, en Sistemas, marketing digital y transportes”, puntualizó.

“En ningún momento estuvimos sin poder enviar los paquetes- Desde la hora cero las empresas de paquetería pudieron trabajar con la modalidad puerta a puerta, y nosotros seguimos vendiendo. Mercado Libre, Andreani y el Correo Argentino tomaron todas las medidas sanitarias para afrontar la crisis, y nos hicieron llegar aplicativos para preparar los productos”, aseveró Rodríguez.

“Al principio las cuentas empezaron a quedar en rojo, como a todas las empresas del país. Luego empezamos a contrarrestar con las ventas por internet. Así pudimos pagar compromisos que ya traíamos en la mochila. Decidimos que no era positivo tomar un crédito al 24 por ciento porque una cuota a los 30 días, en realidad llega mañana, así de rápido. Y si no se puede pagar lo que debemos hoy, como hacemos con más deuda? Así que la salida la vimos por el lado de tomar mayor deuda, en mercadería, con los proveedores, para poder garantizar el sostenimiento de las ventas”.

“Prever, es ver antes. Tomar más mercadería, ofrecerla través de nuestro e-shop, y que ingrese por ahí el dinero para afrontar nuestras obligaciones. Ya al primer mes de hacer eso, vimos el resultado positivo. Mayor flujo, mayor ingreso”, destacó.

“Otra de las cosas que hicimos fue vaciar el local que tenemos en Santa Rosa y en una semana o diez días, en forma permanente, mandamos todo al depósito de Mercado Libre. Y esta empresa, desde ese lugar (en Tapiales, provincia de Buenos Aires) se ocupó de distribuir nuestra mercadería. Es otra de las cosas que se vienen, el depósito-full. Nosotros hacemos nuestro trabajo normal de ventas por internet. Ellos arman la caja y hacen el envío. Esto también marcó la diferencia en los momentos en que no se podía circular y los locales estaban cerrados”.

“Nuestra satisfacción es haber seguido en actividad, estar trabajando mucho más y estar de pie. Se pagaron los alquileres, las inmobiliarias acompañaron y los dueños de los locales también. Económicamente estamos equilibrados. Y con algunos aprendizajes que son muy valiosos”.

Reflexión final: “La mesa para vender por internet tiene más de cuatro patas. Es difícil armarla justo en el momento de la urgencia. Hay un tema que las personas que toman decisiones deben tener en cuenta, en La Pampa trabajamos desfasados con las franjas horarias comerciales de las grandes ciudades, en horarios corridos. No podemos pensar en nuestra quintita y nuestro mundo, Si seguimos pensando en 4 horas a la mañana y 4 a la tarde, le vamos a vender al empleado público de Pico, pero en el país hay miles y miles de clientes potenciales más”, planteó finalmente Rodríguez.

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