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El relato de una piquense que contrajo Dengue: "Lo importante, ante todo, es visitar a un médico y no automedicarse"

Laura, una píquense que radica en la ciudad de Córdoba Capital, fue infectada con el virus del dengue en el medio del aislamiento por coronavirus. Los síntomas y medidas preventivas.

La población argentina se encuentra por estos días sumida en un importante aislamiento social, preventivo y obligatorio, a raíz de la expansión del virus COVID-19. La medida fue tomada por el presidente Alberto Fernández hace más de diez días atrás, cuando aún el número de infectados y fallecidos no era el que se cuenta hoy.

Pese a esta problemática sanitaria, el país cuenta con otras situaciones que afectan a la Salud Pública y que se repiten cada año. Un claro ejemplo de ello y que resulta soslayado por las frías estadísticas del coronavirus actualmente, es el dengue, una enfermedad transmitida por el mosquito.

Provincias con un clima mayormente cálido y húmedo son las que sufren en mayor medida el avance del insecto, como es el caso de Córdoba, que cuenta hasta el momento con 1345 infectados, resultando poco menos de la mitad de infectados de todo el territorio nacional. El número, aunque parezca menor al lado del originado por la bacteria ‘nacida’ en China, se ha duplicado en una semana significando un gran problema para las autoridades de aquella provincia.

Laura es una joven píquense que residen en ‘la Docta’ desde hace varios años y, pese a durante más de una década han ocurrido otro tipo de emergencias sanitarias, siempre tomó las precauciones del caso sin verse afectada por las mismas. En esta oportunidad y ante la importante aparición del mosquito transmisor del dengue, sufrió el contagio.

“Los primeros síntomas fueron fiebre por la noche, fiebre alta y también dolor de cabeza. A mí no me dolió el cuerpo pero lo cierto es que a mi pareja sí, eso por ahí nos diferenció”, menciona recordando que los síntomas comenzaron a principios de la última semana. La mujer indicó que el positivo lo obtuvo luego de visitar algunos centros de salud, donde sospecharon que podría tratarse de dicha afección.

“La confirmación la tuve muchos días más tarde, pero en principio la sintomatología direccionó a los profesionales hacia dicha posibilidad, cuando fui al médico y me hicieron un análisis de sangre”, apuntó. Para ello, comenzó con una serie de análisis para corroborar la situación que la aquejaba.

“En el estudio, ciertos indicadores dieron bajos, que eran las plaquetas y glóbulos blancos. En ése momento la doctora me dijo que podía ser dengue por lo que me hicieron los estudios específicos que finalmente certificaron lo que me sucedía”, agregó en diálogo con este medio.

La preocupación por la transmisión del virus COVID-19 se mantenía latente tanto en la muchacha como en su pareja, también contagiada, por lo que tras notar con cierta agudeza los síntomas mencionados, se dio aviso a un médico particular. El consejo inmediato del visitador, fue que se trasladen a un centro de salud.

Su situación no se solucionó rápidamente, tal como se esperaba. Haciendo uso de sus obras sociales se presentaron en un nosocomio privado, aunque allí surgieron inconvenientes con las mutuales que los llevaron a sistema de salud público, donde fueron atendidos como era correspondiente.

Medidas preventivas

Tal como se ha observado en centros asistenciales, personal policial y en otros trabajadores que se desempeñan en continuo contacto con la población, la utilización de guantes y barbijo constituyen una barrera sanitaria que no debe faltar. A pesar de ciertas contradicciones que aún pesan sobre el tema, las medidas a tal fin se llevan a cabo.

Así lo relató Laura, que en su transitar por los nosocomios cordobeses observó que allí se desempeñan de igual manera: “En el hospital se trabaja con suma precaución a fin de garantizar el mejor tratamiento para los pacientes, evitando posibles contagios”, manifestó.

Pero hay otros aspectos referidos a la contención de las enfermedades que se replican de igual manera en distintos puntos del país. Así como en General Pico se preparan salas especiales para el tratamiento de posibles infectados por coronavirus, en Córdoba la atención es similar.

“Cuando llegamos al hospital nos consultaron cuáles eran los síntomas y a partir de ahí nos derivaron. Es decir, cuentan con atención separada para posibles contagiados con COVID-19 y los que no”, añadió. Esto resulta fundamental para el correcto tratamiento de una población aquejada por las dos principales enfermedades que preocupan a dicha ciudad capital.

Sin embargo, la población debe ser consciente del contexto sanitario en el que se encuentra la sociedad toda, debiendo tomar recaudos de manera independiente con el objeto de no influir sobre el resto de la población: “De todas maneras, concurrimos con barbijo, ya que como no sabíamos qué teníamos queríamos evitar contagiar a otras personas, pero también cuidarnos nosotros. Utilizamos siempre alcohol en gel y otros elementos preventivos que se recomiendan en estos casos”, dijo.

Recuperación

Las consultas médicas inmediatas fueron positivas para evitar dolencias más agudas y que puedan derivar en otros síntomas que muestren, a las claras, el avance de la enfermedad. “En el hospital nos recetaron paracetamol para bajar la fiebre, descanso y mucho líquido para no padecer deshidratación”, indicó.

Según lo explicado, la recuperación fue bastante leve, tomando líquido y llevando adelante una alimentación sana. “Además, debíamos hacer reposo sin movernos demasiado, controlando la fiebre y prestando atención ante la posible aparición de algún otro indicio de avance de dengue. En ése caso, nos aconsejaron volver al nosocomio”, añadió.

Tras ello, confirmó que el estado febril fue desapareciendo poco a poco y el pesar de los primeros síntomas ya no se hacía sentir de la misma manera que en las jornadas iniciales que los obligaron a comunicarse con un profesional de la salud.

Situación actual

Los 1345 casos que registra la provincia de Córdoba, una cifra que supera con creces lo acontecido en el año 2016 con algo más de 800. Ello se ve reflejado en los centros de salud, que se encuentran con numerosas consultas al respecto y pacientes que aguardan en los pasillos.

El brote de dengue aquí es importante. Los médicos con los que he podido hablar me han dicho que son numerosos los casos sin distinción de barrios. Notamos en las guardias de los hospitales que había muchas personas haciéndose controles por esta enfermedad. Eso fue notable

Por recomendación de los profesionales de turno, la píquense indicó que cuando se comienzan a reconocer síntomas similares (dolores musculares y articulares, cefalea, escalofríos, erupciones, entre otras) debe consultarse a un médico. “Es importante que no nos automediquemos, aconsejaron”, informó.

“Lo importante es que todos sepamos que no sólo debemos limpiar la casa o el patio por nosotros, sino para el cuidado de todos. Con ello me refiero a nuestros vecinos y la población en general, siendo una tarea mancomunada que debe hacerse. Cada uno debe hacerse cargo de lo que le corresponde para resguardar la Salud Pública”, afirmó.

Políticas

Las nubes de mosquitos Culex que incomodan a los vecinos de General Pico no requieren de una fumigación por parte del área de Gestión Ambiental. Sin embargo, en Córdoba la realidad es diferente ya que el Aedes es un transmisor de la enfermedad que ha contagiado a miles.

“La Municipalidad ha hecho campañas de prevención y las acompaña con fumigación, de hecho en nuestro domicilio vinieron dos veces a realizar este procedimiento como parte de un plan de acción establecido para este barrio. Esto se replica en varios puntos de la ciudad”, concluyó Laura.

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