DEPORTE | Automovilismo | FEPAD | General Pico | TC | TC Pampeano

El automovilismo pampeano perdió a un padre: Víctor Torta

Vivió 82 años, donde nosotros tenemos el registro de que ya en la década del '70 tuvo su primer logro como hacedor de categorías con el Fomento Pampeano.

Si el automovilismo pampeano es rico en su historial, gran parte se lo debe a Victor Torta. Por lo tanto, puede ser muy subjetivo el darle la paternidad del mundo "tuerca" pampeano a él, pero es lo que uno piensa que fue Víctor para el automovilismo de nuestra provincia.

El hecho de decir que fue fundador de la Federación Pampeana de Automovilisimo (FEPAD) y a lo largo de más de cuatro décadas participó activamente en la creación y desarrollo de categorías zonales, si no le cabe la definición de padre del automovilismo, ¿a quíen le cabe..?.

Esta claro que campeones del automovilismo hay muchos, ídolos no tanto, pero en el estamento "tuerca" reservado a los dirigentes, la figura de Victor Torta es incomparable.

Está claro que cumplió un rol protagónico donde en el momento de euforia no se cansó de recibir palmadas en los hombros y cuando la actividad decayó o cumplió su ciclo, los enemigos afloraban por todos lados. Pero la pasión que siempre tuvo Víctor Torta por el automovilismo supo entenderlo todo y así fue construyendo una trayectoria singular.

Vivió 82 años, donde nosotros tenemos el registro de que ya en la década del '70 tuvo su primer logro como hacedor de categorías con el Fomento Pampeano: aquella categoría de los Mazzaferro, Cernicharo, Deaurelli, Macagno, Arriogone etc. Y de ahí en más le dio vida y esplendor a las monomarcas, caso Formula 4 Pampeana, Promocional 850, mientras también se dio tiempo para crear la FEPAD, reactivar o directamente estar en la construcción de autódromos como el de General Pico, Colonia Barón, Arata etc.

Desde nuestro conocimiento sobre todo lo que hizo, nos parece que la creación del TC Pampeano fue su máxima obra. Después también estuvo en el arranque del Supercar, Zonal 2000 y la última categoría armada por él, fue la Monomarca 128.

Lo del TC Pampeano fue algo grandioso. Se dio en el arranque de la década del '90 con cuatro autos artesanalmente armados, comandados por Ricardo Lencioni, Jorge Pascualetto, "Beto" Vigna y el "Flaco" Urbano. Así se presentó en los autódromos y no se cansó de difundirla hasta llevarla a tener un parque de varias decenas de autos, fechas multitudinarias, donde la atracción por la forma en que giraban esas máquinas en los circuitos de tierra fue notable.

Está entre los grandes acontecimientos del automovilismo regional, la definición en el "Pedro Careggio" de Arata del campeonato del TC Pampeano con una final infartante entre Jorge Taboada y el "Vasco" Bongiovani, donde se calcula que hubo más de 5 mil personas en dicho escenario.

Detrás de todos esos logros, momentos únicos, estuvo Víctor con una capacidad creativa, dirigencial y pasional, impresionante.

Por eso, en la mañana de miércoles lluvioso, cuando en soledad se fue rumbo al cementerio local el coche fúnebre que llevaba sus restos, tuvimos muy en claro que ahí no sólo se iba para siempre un cuerpo, un vecino, un "tuerca", sino el alma del automovilismo pampeano.

Dejá tu comentario