Explicaron que residen en ese lugar desde hace alrededor de 9 años “cuando nos tocó la casa”, y que el grupo familiar también está conformado por tres hijos, un adolescente de 18 años y dos menores, un niño de 7 y una niña de 5.
Respecto al incendio que en las primeras horas del lunes se originó en una habitación del inmueble, Aldo señaló “ella y los nenes recién se habían acostado, y yo me había quedado mirando televisión”, marco en el cual alrededor de las 00:30 horas sintió “olor a humo” y se dirigió a la habitación del hijo mayor, quien entonces no se encontraba en la vivienda.
Al abrir la puerta “había un colchón prendido y el fuego se me quería salir”, por lo que cerró la abertura y con desesperación advirtió a María de lo que pasaba y la retiró a la vereda, junto a los dos menores.
Seguidamente Aldo corrió hacia la casa vecina y solicitó ayuda, precisamente que le suministraran una manguera con agua, “porque ellos tienen una bomba”, para contener las llamas desde el patio.
“Reventé el vidrio de la ventana de la habitación donde estaba el fuego y usando esa manguera con buena presión de agua pude apagar casi todo”, recordó.
Entonces las llamas habían tomado el cielorraso de la habitación y “corrido” hacia otras dependencias, aprovechando el material inflamable del mismo, situación que provocó daños materiales y la pérdida de numerosas pertenencias de la familia Plaza. “Lo único que se salvó fue el cielorraso del baño, porque es de durlock”, ilustraron.
Con la llegada de dos dotaciones de Bomberos Voluntarios el fuego fue totalmente contenido, evitándose que siguiera “corriendo” hacia la vivienda vecina, teniendo en cuenta que son construcciones lindantes.
“Si yo me abatato en ese momento, se quemaba toda nuestra casa y el fuego agarraba la de los vecinos”, ilustró Aldo. Y acotó que “los Bomberos no llegaron enseguida, pero yo entiendo que están lejos y necesitan 10 o 15 minutos para estar acá”.
Respecto al origen del foco ígneo, confiaron que “posiblemente fue por un cortocircuito en un ventilador que estaba enchufado en la pieza del nene más grande”, y junto al mismo se hallaba un colchón que en minutos se envolvió en llamas.
Atención médica
Al lugar del hecho también arribaron policías y personal del Servicio de Emergencias Médicas (SEM) que asistió a María y a los dos menores, por estar afectados por la inhalación de humo tóxico, y los trasladó en ambulancia al Hospital Gobernador Centeno, donde “les dieron oxígeno a los chiquitos” y los monitorearon hasta media mañana, cuando recibieron el alta médica.
Solidaridad piquense
En otro tramo de la charla con este medio gráfico, la pareja agradeció la solidaridad mostrada por la comunidad piquense, que les acercó numerosas donaciones, y también la ayuda del Municipio.
“La gente enseguida nos dio mercadería, ropa, zapatillas y hasta un roperito. Así que estamos muy agradecidos con los vecinos del barrio y de otros lugares de la ciudad”, destacó María.
Y respecto al Municipio explicó que “nos trajo un contenedor, para poder tirar todo lo que no sirve, y desde la Base del Servicio Social nos dieron bolsas con mercadería”.
Consultados sobre lo que necesitan, en el marco de la reconstrucción que llevan adelante en la vivienda siniestrada, María señaló: “Un ropero para guardar la ropa que nos donaron, porque la verdad es que no tenemos lugar para poner todo lo que nos dieron”.
El fuego también provocó la pérdida de electrodomésticos, por lo que también necesitan ayuda para hacerse nuevamente de un lavarropas, una cocina y una heladera “aunque sean usados, no importa”.
Reconstrucción
Ahora, Aldo y María están abocados a la reconstrucción de la vivienda, convencidos que con esfuerzo podrán lograrlo.
Aldo se dedica a trabajar “cortando pasto, limpiando terrenos y extrayendo árboles” y tiene conocimientos de albañilería.
Finalmente explicaron que la vivienda “se salvó” de ser destruida por el fuego, por lo que planean trabajar en la habitación siniestrada y en colocar un nuevo cielorraso del resto de la casa, posiblemente de durlock, teniendo en cuenta lo ocurrido el lunes.
Párrafo aparte para apuntar que quienes deseen colaborar con la familia Plaza pueden comunicarse a través del teléfono: 2302 - 662378, o acercarse a la vivienda de calles 444 y 417 (Número 771), ubicada frente a terrenos del Regimiento Militar piquense.
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