La 52º Peregrinación Juvenil a Luján terminó este domingo con la llegada de miles de fieles a la Basílica y la celebración de la misa central, encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien llamó a “estar más unidos que nunca” y pidió terminar con la descalificación, la intolerancia y el odio.
Frente a miles de fieles, cuestionó la descalificación, la intolerancia y la violencia verbal, en un mensaje que vuelve a marcar distancia con el clima de confrontación política que atraviesa al país. “Las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal, supuran y parece que están infectando el corazón del pueblo”, sostuvo García Cuerva.
El arzobispo pidió además recuperar el diálogo y la fraternidad y mencionó especialmente a los jubilados, las personas con discapacidad, quienes no tienen trabajo, quienes viven en la calle y los jóvenes atravesados por las drogas.
El mensaje se produce a poco más de un mes de la llegada del Papa León XIV a la Argentina y después de que García Cuerva describiera al país como “herido” y “dividido”, con altos niveles de pobreza y una fuerte intolerancia política. Sus declaraciones generaron cuestionamientos dentro del oficialismo y volvieron a exponer las diferencias entre la mirada de la Iglesia porteña y el Gobierno de Javier Milei sobre la situación social.
“Una Argentina de gente que cada vez se queda más afuera”
Por su parte, el arzobispo de Luján y Mercedes, Jorge Eduardo Scheinig, advirtió este domingo que la principal división del país radica en la creciente exclusión social.
Durante sus declaraciones posteriores al evento religioso, el prelado enfatizó la necesidad de abordar los problemas estructurales de la Argentina más allá de la contienda política. En ese sentido, analizó la profundidad del quiebre social que atraviesa al país.
“Me parece que la grieta verdadera es que hay una Argentina de gente que cada vez se queda más afuera y esto genera una zanja enorme”, expresó en cuento al momento actual.
Para concluir sus reflexiones, el clérigo pronunció las siguientes expresiones textuales: “Ojalá que podamos nosotros, en ese pluralismo y en esa diferencia, superarla, pero en pos de construir algo común donde los más pobres no queden afuera”.
La celebración puso fin a una nueva edición de una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias de la Argentina, que comenzó oficialmente el sábado a las 10 desde el Santuario de San Cayetano, en Liniers.
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