En un fin de semana accidentado para varios futbolistas de la Selección Argentina, Cristian Cuti Romero chocó con su propio arquero Antonín Kinsky, sufrió un fuerte golpe ante Sunderland y se retiró del campo de juego en mar de lágrimas, un gesto que encendió las alarmas en el cuerpo técnico nacional.
El nuevo escolta de la Pampeana






















