El senador nacional Daniel Bensusán sostuvo que el desarrollo del mercado de carbono en la Argentina debe contemplar los intereses de todos los habitantes del país, vivan en la provincia que vivan. “Los beneficios de esta herramienta tienen que llegar a los territorios donde se desarrollan los proyectos y donde están nuestros recursos naturales. Esa mirada federal debe estar en el centro de esta discusión”, afirmó.
Durante la sesión del Senado, Bensusán acompañó el proyecto que busca establecer reglas para el funcionamiento de los mercados de carbono en la Argentina. Estos mercados permiten que actividades o proyectos que logran reducir o capturar gases que contribuyen al cambio climático —por ejemplo, mediante el manejo del suelo, la producción agropecuaria, proyectos energéticos o ambientales— puedan certificar ese resultado y transformarlo en créditos con valor económico. Esos créditos luego pueden comercializarse y convertirse en una fuente de financiamiento para quienes llevan adelante esas iniciativas.
Para Bensusán, La Pampa tiene condiciones para aprovechar esta herramienta por su fuerte actividad agropecuaria y por las posibilidades de desarrollar proyectos vinculados con el suelo, la agricultura, la energía y la gestión de residuos. Pero remarcó que la discusión no puede limitarse al aspecto económico: “El cambio climático no es un mito. Lo vemos en las modificaciones de los regímenes de lluvias, en las sequías, las inundaciones y otros fenómenos que tienen consecuencias concretas sobre nuestros territorios y afectan al sistema productivo nacional”.
En ese sentido, Bensusán sostuvo que el desarrollo del mercado de carbono no puede quedar subordinado exclusivamente a criterios comerciales ni avanzar de espaldas a las provincias. El planteo coincide con observaciones realizadas por el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), que reclamó una mayor participación de las jurisdicciones y reglas que garanticen la integridad ambiental, contemplen los compromisos climáticos asumidos por la Argentina y definan con claridad cómo se distribuyen los beneficios generados por estos proyectos. “No podemos convertir en una oportunidad económica para terceros aquello que después pueda representar una dificultad para que nuestro propio país cumpla sus compromisos climáticos”, señaló.
“Desde La Pampa acompañamos este proyecto porque puede abrir oportunidades para nuestros productores, nuestras economías regionales y proyectos ambientales que necesitan financiamiento. Pero necesitamos que esos beneficios lleguen efectivamente a los territorios y a quienes hacen posible la generación de los créditos. Un mercado de carbono verdaderamente nacional no puede construirse a espaldas de las provincias, sino con ellas”, concluyó Bensusán.
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