MARTES 10 de Marzo de 2026
 
 
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8M santarroseño  

“Cuando avanzan los discursos de odio y el autoritarismo, las primeras en pagar el costo somos las mujeres y las disidencias”

La Multisectorial de Mujeres y Diversidades de La Pampa encabezó el lunes una multitudinaria marcha por las calles de Santa Rosa en el marco del día de paro y lucha en conmemoración del “Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras”.

La actividad comenzó en la Plaza San Martín, que se convirtió en el punto de encuentro para cientos de trabajadoras, estudiantes y militantes. Entre intervenciones artísticas y cánticos, se dio lectura a un documento conjunto que reflejó la preocupación del sector por el actual contexto socioeconómico.

En el mismo, remarcaron su posición contra “el odio, la crueldad, y el ajuste” y tras recordar que los 50 años del último golpe militar aseveraron que “sabemos lo que significa el silencio impuesto. Sabemos lo que significa el miedo. Y sabemos que cuando avanzan los discursos de odio y el autoritarismo, las primeras en pagar el costo somos las mujeres y las disidencias”.

En este marco, cuestionaron que el Gobierno Nacional “desmanteló políticas contra la violencia de género, y sigue negando los femicidios y transfemicidios dejándonos más expuestas a la violencia machista”.

También hubo cuestionamientos a “una reforma laboral regresiva y precarizadora, hecha a medida de las patronales apoyada por legisladores/as, gobernadores y algunos medios de comunicación”. 

Puntualizaron que “en La Pampa Daniel Kroneberger, Victoria Huala, Adrián Ravier, Martín Ardohain son los responsables. Esta ley flexibiliza derechos, debilita indemnizaciones, extiende la precarización y ataca la organización sindical. Sabemos lo que eso significa: más informalidad para las mujeres y disidencias, más desigualdad salarial, más sobrecarga de tareas de cuidado no reconocidas, más pobreza para jefas de hogar, más vulnerabilidad para travestis y trans expulsadas del mercado formal. La reforma laboral no es neutra: tiene rostro de mujer empobrecida y de disidencia precarizada. No vamos a aceptar que en nombre de la ‘libertad‘ nos quiten derechos conquistados con décadas de lucha”.

También pidieron por la protección del ‘sistema de salud‘ para que no “desfinancien programas de VIH, salud sexual y reproductiva, ni que ataquen la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. La ESI no se negocia. El aborto legal no se toca. La salud pública no se vende”.

Más adelante apuntaron “contra el desfinanciamiento, contra la precarización docente y no docente, contra la mercantilización del conocimiento, contra la declaración de la educación como servicio esencial y la reforma educativa que quieren implementar” y también “contra la baja de la edad de punibilidad: las niñeces y adolescencias en las aulas. Porque sin educación pública no hay igualdad real. Porque sin presupuesto no hay futuro”.

La situación de las jubiladas fue otro punto de conflicto. ‘‘Denunciamos el ajuste previsional, la pérdida del poder adquisitivo y la feminización de la pobreza. No es crisis: es decisión política. Y el hambre también es violencia”, sostuvieron.

“Acá estamos las lesbianas, travestis, trans, no binaries. Contra el lesboodio, la transfobia y los discursos oficiales que legitiman la violencia. No vamos a retroceder en derechos. Exigimos que el Estado garantice nuestras vidas”, indicaron, en “rechazo a las políticas del gobierno mileísta que amenazan nuestra soberanía territorial, atacan el equilibrio del medio ambiente, nos arrastran a ser parte de genocidios, de guerras imperialistas, de intervenciones o de bloqueos sistemáticos en países latinoamericanos”.

Agencia Santa Rosa
 

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