Las cenizas de los restos de Carlitos Brizio fueron esparcidos ayer por la mañana sobre el espectacular césped que tiene el estadio Nuevo Pacaembú. Se hizo en una emotiva ceremonia que encabezó su esposa “Zuli” y “Anto”, su hija, pero contó con la presencia de los directivos del club Costa Brava y de ex compañeros en sus años gloriosos de la década del 70’ y 80’ vistiendo esta camiseta, la que más quiso, porque indiscutidamente fue figura pero también hincha fanático de Costa.
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