El funcionario judicial explicó a La Reforma que “lamentablemente tenemos que hablar de un siniestro, que era totalmente evitable porque fue producto de una negligencia, en este caso, del conductor de la moto, que circulaba con exceso de velocidad, con el casco colocado pero sin la correa de sujeción, que cruzó con el semáforo en rojo y terminó colisionando contra un automóvil que había avanzado con luz verde”.
Reveló que “el impacto fue muy fuerte, voló el casco y la cabeza del joven golpeó contra el rodado, lo que le provoca un traumatismo craneoencefálico en la base del cráneo que, junto a otros traumatismos, le terminan provocando el deceso”.
“El estado del joven era crítico ya en el lugar, le practicaron maniobras de reanimación y fue trasladado al Centeno, pero falleció al llegar a la Guardia”, añadió.
Komarofky identificó a la víctima como “Enzo Emiliano Giménez Quinteros, domiciliado en General Pico y de 20 años de edad. El transitaba por la Ruta Provincial 1, de este a oeste, mientras que el auto, marca Nissan, avanzaba por 10 de norte a sur. O sea. Iba a cruzar la ruta hacia los barrios que están atravesando esa arteria”.
Contó también que “previo a contra con las filmaciones teníamos las declaraciones de varios testigos, que nos pusieron en conocimiento de como había sido la mecánica del choque y que la moto había pasado en rojo. Sin perjuicio de ello, observando la filmación esos dichos quedaron corroborados. Asimismo, y teniendo en cuenta la gravedad del hecho, en el lugar trabajó personal de la Agencia de Investigación Científica, que hizo el relevamiento en el lugar y registraron el sincronismo de los semáforos para determinar cuál de los vehículos tenía habilitada la circulación”.
Respecto a quien guiaba el auto, el fiscal informó que “se trata de una mujer mayor de edad, de unos 50 años aproximadamente, que por lo que se observa pasó el semáforo con luz verde y circulaba a baja velocidad. A ella se le realizó un test de alcoholemia que arrojó resultado negativo. Si bien no sufrió lesiones, debió ser atendida por personal médico producto de una crisis nerviosa”.
Por último, Komarofky remarcó que “es triste, porque se trata de un hecho totalmente evitable que le costó la vida a una persona joven. Además, el casco que utilizaba no tenía las mínimas medidas de seguridad, ya que le faltaba toda la parte de revestimiento interior y, ni siquiera, lo había ajustado correctamente”.
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