El organismo fue planteado como una iniciativa para “asegurar una paz duradera en áreas amenazadas por conflictos”, reafirmando el liderazgo global de Estados Unidos fuera de las estructuras internacionales tradicionales.
Entre los miembros fundadores del comité ejecutivo figuran el secretario de Estado Marco Rubio, Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.
La organización fue creada como parte del plan de 20 puntos promovido por Trump para poner fin a la guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamas, con énfasis en la reconstrucción y administración civil de la Franja de Gaza.
Según el estatuto fundacional, el Consejo tendrá como mandato supervisar un comité tecnocrático palestino encargado de la gobernanza transitoria del enclave y coordinar el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés), destinada a mantener el alto el fuego y desarmar a los grupos insurgentes.
El liderazgo del organismo recae en el propio Trump, quien ostenta poder de veto sobre las decisiones y la agenda del consejo. La membresía está abierta a todos los países, que pueden sumarse de manera gratuita durante los primeros tres años, aunque se ha establecido la opción de un “asiento permanente” mediante un pago de 1.000 millones de dólares (USD1.000 millones).
Trump reiteró el compromiso de la Junta de Paz para abordar otros escenarios conflictivos, mencionando la guerra en Ucrania y la operación para destruir la capacidad de enriquecimiento nuclear de Irán, denominada “Operación Martillo de Medianoche”.
El mandatario también hizo referencia a la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, la eliminación de ISIS en Siria y el aumento del gasto en defensa de los países de la OTAN.
Asimismo, Trump subrayó que la Junta de Paz está compuesta por “los principales líderes del mundo” y que la visión del organismo fue adoptada de manera unánime por el Consejo de Seguridad de la ONU mediante la Resolución 2803, aprobada en noviembre de 2025. Dicha resolución respaldó formalmente la existencia del Board of Peace, limitando su mandato para la situación en Gaza hasta finales de 2027.
El evento concluyó con el compromiso del consejo de mantener el alto el fuego en Gaza, asegurar la entrega de ayuda humanitaria y facilitar la liberación de rehenes, así como avanzar en la resolución de conflictos en regiones como el Cáucaso, África y Asia meridional.




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