El inicio mostró a un Independiente más decidido, con intensidad y presencia en campo rival. Generó situaciones, empujó desde el juego y sostuvo una postura ofensiva que lo acercó al arco defendido por Guido Herrera. Sin embargo, la falta de eficacia le impidió traducir ese dominio en el marcador durante la primera etapa.
En el complemento, el equipo de Avellaneda logró finalmente romper el cero. A los 12 minutos, Gabriel Ávalos aprovechó un rebote tras un remate de Matías Abaldo y empujó la pelota para el 1-0, que parecía encaminar la noche.
Pero lejos de sostener la ventaja, el Rojo se replegó y cedió terreno. Talleres creció con el correr de los minutos y encontró rápidamente la igualdad: a los 24, Augusto Schott conectó de cabeza tras un córner y puso el 1-1.
El golpe desordenó a Independiente, que perdió el control del juego y comenzó a mostrar dudas defensivas. La visita, más clara y efectiva, terminó de darlo vuelta a los 35 minutos, cuando Valentín Dávila empujó un centro tras una buena acción por la derecha.
En el cierre, la desesperación se apoderó del local. La expulsión de Matías Abaldo, por una falta como último recurso, terminó de sellar una noche negativa. Los silbidos bajaron desde las tribunas y el equipo se fue envuelto en cuestionamientos.
Lanús bajó a Vélez y le quitó el invicto con un cabezazo letal de Izquierdoz
En el estadio José Amalfitani, Lanús dio un golpe de autoridad y se metió de lleno en la pelea grande: venció 1-0 a Vélez Sarsfield, le quitó el invicto en el Torneo Apertura 2026 y dejó en claro que quiere ser protagonista. El tanto de Carlos Izquierdoz, promediando el segundo tiempo, definió un partido intenso, equilibrado y cargado de tensión.
El desarrollo inicial fue parejo, con dos equipos que se midieron más de lo que se atacaron. Vélez, con la conducción de Manuel Lanzini, buscó asumir el protagonismo desde la posesión y la circulación, aunque le costó romper la última línea rival. Lanús, ordenado y compacto, apostó a recuperar y salir rápido, encontrando espacios por las bandas y con la movilidad de sus delanteros. En ese contexto, las chances fueron repartidas: Montero respondió ante los intentos del Granate, mientras que Losada hizo lo propio frente a las aproximaciones del Fortín.
El complemento mostró un cambio de ritmo. Vélez adelantó sus líneas y empujó con mayor decisión, generando varias situaciones claras, pero sin la precisión necesaria en la definición. Allí emergió la figura de Losada, clave para sostener el cero en el mejor momento del local. Lanús, más paciente, esperó su oportunidad y golpeó en el momento justo: a los 25 minutos, tras un córner desde la derecha ejecutado por Eduardo Salvio, Izquierdoz se desprendió de su marca y conectó un cabezazo firme que dejó sin respuestas al arquero colombiano.
El gol modificó el escenario. Vélez se lanzó con todo en busca del empate, acumuló gente en campo rival y generó peligro, pero chocó una y otra vez con la solidez defensiva visitante. Lanús, por su parte, se replegó con inteligencia y sostuvo la ventaja con oficio.
La polémica llegó a los 35 minutos, cuando Losada salió lejos de su arco y tocó la pelota con la mano fuera del área en una acción que parecía merecer la expulsión, ya que estaba amonestado. Sin embargo, el árbitro optó por no mostrar la segunda amarilla, desatando el reclamo de todo Vélez y sumando tensión a un cierre ya cargado.
En los minutos finales, el equipo de Guillermo Barros Schelotto empujó con más ímpetu que claridad, mientras Lanús resistió con firmeza cada avance. El pitazo final desató el festejo visitante: un triunfo trabajado, valioso y con peso propio.
Con este resultado, Lanús alcanza los 18 puntos y se posiciona como escolta, mientras que Vélez, pese a la caída, se mantiene como líder con 22 unidades. El invicto quedó en el camino, pero la pelea por el campeonato sigue abierta.
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