VIERNES 01 de Mayo de 2026
 
 
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Sin rumbo y por la banquina...

Las peleas internas, las “purgas” de funcionarios que no funcionan o dejan de ser sumisos, las acciones presidenciales que proyectan su pensamiento generalizado a 47 millones de habitantes, con amenazas reales que pronostican que Argentina está bajo la mirada del grupo de acción armada de Irán y los aspectos de una economía errática que apunta a seguir achicando y dejando gente sin empleo para tener “superávit fiscal” y “deficit cero”, son el presente argentino.

 

Ayer fue un día pleno de manifestaciones sociales de parte de trabajadores o desempleados que perdieron sus ocupaciones por los efectos nocivos de una politica de achique y reacomodamiento que se ha incrementado en las últimas horas.

Trás el cierre de más de 22 mil empresas que dejado en la calle a casi 250 mil trabajadores y trabajadoras, de parte del gobierno, se puso nuevamente en marcha la motosierra y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, de común acuerdo y siguiendo las directivas -se supone- del presidente Javier Milei, comenzó con el recorte y cierre de reparticiones oficiales, secretarías, subsecretarias, achicamiento de la planta de empleados públicos con la instrumentación de planes de retiros anticipado, tendiente a darle continuidad a la tercera etapa programada para el corriente año y que -según el programa mileista- completaría el plan del cambio propuesto.

Se apunta a concluir con el reacomodamiento del Banco de la Nación, hay previsto reducción de la planta laboral en el Banco Central. Se concretaria la venta de tierras disponibles para experimentación del INTA, se concluiría con el ajuste del INTI, Senasa, Entes reguladores que funcionan en diversos ámbitos del estado, en síntesis: un reajuste normativo que se aprovecha a realizar cuando todas las miradas están centradas en las alternativas de la guerrra en Medio Oriente y sus posibles connotaciones en esta parte del mundo.

Una nube tormentosa para tapar otras acciones. Distracciones que se generan mientras se ejecutan medidas tendientes a lograr determinados objetivos, que aparecieron en algún  momento en el escenario legislativo y fueron postergadas por los efectos negativos que se manifestaban.

El ruido social, las marchas, los encontronazos con los operativos antipiquetes, son la cortina ideal para que pase desapercibido el difícil y traumático momento que está viviendo el “tríángulo del poder”. Javier Milei y Karina Milei, apuntados por las pruebas que se acumulan judicialmente por la presunta estafa que significado el tema $Libra.

Por otro lado, el encarnizado internismo libertario, donde todos los cañones apuntan a las maniobras que está llevando a cabo el asesor “estrella” Santiago Caputo, que se ve acorralado por “El Jefe”, Karina Milei, que pretende restarle poder e incidencia en las cajas más importantes que tiene el Estado, una de ellas la correspondiente a la SIDE.

Colgado del pincel y procurando dar lástima, pidiendo perdón a diestra y siniestra aparece un  personaje que no goza de las simpatías ni adentro ni afuera del gobierno, Manuel Adorni. Sin lugar a dudas en el momento más difícil de su etapa en  el staff gubernamental.

El país es una “bomba de tiempo”. Abundan los relatos por sobre las realidades que se viven.

El quebranto en la imagen del presidente Javier Milei es evidente y a este notorio aspecto se le suman las referencias que socialmente han comenzado a tener efectos negativos sobre el gobierno: “Son iguales o peores que los anteriores”.

Las expresiones más comunes señalan que La Libertad Avanza es una “casta diferente” con otros modales y formas, pero que muestra señales de una corrupción que pretenden ocultar pero que ya está ubicada en el escenario social del país.

Enfrente aparecen otros escenarios de la política -en este caso opositora- que está siendo expuesta en ámbitos judiciales para dilucidar responsabilidades en coimas, sobreprecios de obras y las diferentes maneras que se utilizaron para trasladar dineros mal habidos.

Existe inestabilidad interna que no logra estabilizarse y amerita presuponer que se pueden producir reacciones de quienes no encuentran la salida que -aún con sacrificios-, aseguraba el gobierno, estaba enfrente y se alcanzaría, primero el año pasado, ahora antes de la mitad del 2026.

Hay mucho relato, mientras las realidades muestran lo contrario a lo que sostiene el oficialismo.

Por ahora ningún rumbo definido, solo el ajuste programado por el gobierno y el lamentable resultado que está sufriendo gran parte de la sociedad argentina.

La economía tambalea y quienes operan para volver a tener una macro firme, que asegure superávit fiscal y déficit cero, apelan al único recurso que tienen, reducir, achicar, ajustar y eliminar áreas específicas, para que los recursos alcancen.

Como expresara un conocido economista, ex amigo -hoy archienemigo- del presidente Milei: “Este programa, si es que existe uno, no tiene posibilidad de continuidad”. Asegurando que “Así, si el gobierno no lo modifica se dirige al fracaso”.

 

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