Ese es el mensaje que está recibiendo la sociedad argentina, más allá que piensen igual o, como es natural ocurra, totalmente diferente.
Cuando alguien que está señalado como un personaje que utiliza la función pública para hacerse millonario -por caso Manuel Adorni- y quienes obstinadamente se colocan en defensores a cualquier costo y tienen poder político optando por no desprenderse de un pesado lastre, evalúan la posibilidad de sacarlo y premiarlo con una función “pagada con recursos argentinos”, en alguna embajada o áreas diplomáticas desparramadas en el mundo, es una clara señal que estamos en recorriendo el tramo final del desorden social, el respeto y la decencia.
A partir de esta maniobra que, según trascendidos de fuentes oficiales,
De acuerdo al análisis que está realizando Karina Milei, el consulado de Miami sería una de las opciones, o “generar” una tarea de “funcionario diplomático”.
Por otra parte, el “duo” presidencial evalúa el reemplazo del Jefe de Gabinete y a cargo de la vocería del presidente Javier Milei podría quedar quien hoy se desempeña como canciller -Pablo Quirno-, quien -según datos extraoficiales- ya se estaría probando el nuevo traje, si decide ir a la jefatura de gabinete.
El tema viene “prendido fuego”, dado que en el Senado no ven con buenos ojos la movida oficialista y pretenden evitar una salida diplomática a Adorni, que sería premiar a quien se ha enriquecido ilícitamente, ha mentido faltando a la moral política que dicen practica y se ha mofado de la ciudadanía en general, mostrándose con un gesto de altivez y soberbia que ha lastimado el tejido social, fundamentalmente a quienes buscando el cambio los votaron y hoy se encuentran con la misma “casta corrupta”.
El canciller Pablo Quirno quiere ser jefe de gabinete y tiene el apoyo de Karina, por eso mandó a confeccionar una lista de consulados o embajadas en las que pueda recalar Adorni en comisión, para evitar seguir expuesto y evitar, del mismo modo, el acuerdo en el Senado.
Realmente más tenebrosos y corruptos no se consigue.
Sería materializar una burla a la sociedad si premian a un “delincuente” que está siendo objeto de una investigación judicial, con un cargo que seguiría pagando el pueblo argentino. Una burla a la comunidad, piense como piense.
El manejo poco transparente de los hermanos Milei, para evitar desprenderse de la figura del Jefe de Gabinete, está llegando a niveles impensados. Ya ha comenzado a circular en distintos medios el interrogante que señala una actitud muy poco clara.
Conocidos analistas políticos, consultores y encuestadores sostienen que detrás de la férrea defensa presidencial hacia su vocero y jefe de gabinete, hay que presuponer existen motivaciones extrañas, dado que nunca le tembló el pulso a Javier Milei para desprenderse de estrechos colaboradores cuando entendió que podían perjudicarlo y hoy, arrastrado al “barro” delincuencial, a la inmoralidad plasmada en un funcionario que se en riquece ilicitamente, lo apaña.
El gobierno vive uno de los momentos de mayor conflicto interno que se materializza desde el 23 de diciembre cuando asumió Javier Milei la presidencia en representación de
Se consolida la opinión que estas actitudes protectivas de los Milei al transgresor Adorni tienen otras aristas que deberían ser investigadas en profundidad.
El gran interrogante es: ¿Qué sabe, conoce o maneja Adorni, que implique directamente a los hermanos Milei?. Un cuestionamiento que va tomando cuerpo y recorre despachos oficiales y de la oposición.
Solamente el separarlo del cargo, mediante una licencia especial, hasta tanto se expidiera
Pero Karina Milei, que según los pasillos de
Como dijo el “sabio” tanguero Santos Discépolo: “Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos. Contentos y amargaos, valores y dublés”. Agregando: “Vivimos revolcaos en un merengue, y en un mismo lodo, todos manoseaos”. “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor. Ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador. Todo es igual, nada es mejor. Lo mismo un burro que un gran profesor”.
La realidad que vivimos, con quienes predican “moral política”, ser “decentes” y mostrar que se puede ser diferente, es una mentira que nos indica que siguen siendo “un nuevo tipo de casta corrupta”, que los argentinos ya no quieren más.
Basta de premiar el robo y la infamia gubernamental. Comencemos a crecer. El verdadero poder lo tiene la sociedad.



Escriba su comentario