LUNES 25 de Mayo de 2026
 
 
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Rebelión en la chacra...

Es un síntoma que se está percibiendo en las estructuras gubernamentales, fundamentalmente en el staff ministerial, donde existe una incomodidad de los funcionarios que se sienten presionados por el desbalance que se ha producido por el caso Adorni -que no solo no termina, sino que diariamente se van encontrando nuevos hechos que hablan de corrupción.

 

Es evidente que la frase que utilizamos para esta columna, publicada en 1945, tiene un alcance apropiado a las actuales circunstancias por las cuales atraviesa el gobierno de Milei, donde el significado principal esta basado en la materialización de una crítica mordaz a la corrupción del poder y a la traición de los ideales, en este caso del libertarismo.

Las esperanzas de que el tiempo jugara a favor de los sucesos y comenzara a disminuir la presión -que indudablemente están soportando los hermanos Milei, hoy único respaldo que mantiene a Manuel Adorni como Jefe de Gabinete y “pseudo” vocero presidencial- se fueron diluyendo en la medida que la Justicia avanza en la investigación de posibles hitos de corruptela en el enriquecimiento del funcionario, la ausencia de explicaciones que justifiquen de dónde salen los fondos utilizados para determinados menesteres sin dejar de considerar los nuevos elementos que se van sumando y que señalan que nada es claro ni decente, y mucho menos moral.

Ese germen de malestar que ha ido creciendo en los últimos días, pareciera estar en un punto de estallido. Según versiones extraoficiales, pero que surgen de funcionarios del gabinete, existiría una firme decisión de plantearle al presidente Javier Milei -a su regreso de los EEUU y durante una reunión de ministros programada, donde se contará con la presencia del generador de esta inestabilidad- formalmente la necesidad del alejamiento de Adorni, en tanto esto siga avanzando el deterioro funcional gravita sobre La Libertad Avanza y las figuras de Javier y Karina Milei.

El mismo origen de las versiones sostiene que el empecinamiento del presidente y su hermana por mantener al Jefe de Gabinete ha llegado a un punto de quiebre y que debe ser un alerta para la construcción política que persiguen los “violetas” para ser opción renovable en el 2027.

Pero las circunstancias que rodean al enriquecimiento no aclarado de Adorni, los placeres de Reidel, y los temas pendientes en la Justicia de $Libra, puede determinar que ese crecimiento que pronosticaba tener abierta la puerta de generar un nuevo mandato puede ser distinto a los cálculos previstos.

El jefe de Gabinete es el foco mediático y de la agenda política desde hace dos meses. Ahora mismo, en su entorno señalan que existe, en principio, una caída de su imagen de casi 10 puntos, todo ocasionado por las mentiras y la falta de información real de Adorni que están arrastrando a todos en el Gobierno.

En los últimos días diversas encuestadoras, informes de consultoras y analistas de la política nacional manejan sondeos que están midiendo la variación negativa que está sufriendo Milei y LLA, que puede aumentar considerablemente si mantiene vigencia la figura del ex vocero.

Llama poderosamente la atención que pese a esos datos que ya no son de los opositores ni fuentes que les sean afines la decisión de los hermanos Javier y Karina Milei siga siendo la misma: que Adorni siga en el cargo.

Existe un malestar que trasciende, o lo hacen trascender los mismos interesados en poder alejarse de una situación estrechamente vinculada con enriquecimiento ilícito de uno de los funcionarios más importantes después del presidente Milei, que es el Jefe de Ministros y quien dispone, el orden del trabajo interno de la Casa Rosada.

El tema, más allá del resultado que pueda surgir de la acción judicial emprendida y de las denuncias presentadas, configura un lastre demasiado pesado para un gobierno que ha hecho gala -hasta ahora- de ser transparente, honesto y no aceptar funcionario alguno que deje de lado los paradigmas libertarios que proclama Javier Milei.

Pero es indudable que las “miserias humanas” están presentes en todos los ámbitos y que nadie “orina agua bendita”, más allá de que lo proclamen y pretendan que las sociedades lo acepten como sentencias indiscutibles.

Javier Milei y Karina Milei, con la actitud asumida hacia la figura de Adorni, han generado una amplia gama de sospechas dado que no tuvieron reparo en echar sin contemplaciones a más de 100 funcionarios y hoy se niegan aceptar que Manuel Adorni es un enriquecido a costa de utilizar fondos que -hasta ahora- nadie sabe explicar de dónde los obtuvo.

No hay insultos ni denostaciones posibles que den un corte al tema Adorni, haciendo que la caída de los Milei sea cada vez mas pronunciada.

Esta semana -sobre el filo de su culminación- puede haber novedades y presumiblemente cambios.

El interrogante es: ¿Los Milei se entregarán y reconocerán la realidad?

 

 

 

 

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