La noche de diversión piquense terminó con peleas, corridas e incidentes en distintos puntos de la ciudad. Los episodios se registraron después de las 4 de la madrugada, principalmente en sectores cercanos a los eventos nocturnos de mayor convocatoria.
La madrugada del domingo volvió a dejar escenas de violencia en las calles de General Pico, particularmente en los alrededores de los principales espacios donde se concentró la actividad nocturna.
Pasadas las 4 de la mañana, cuando finalizaban los eventos, distintos sectores de la ciudad se convirtieron en escenario de peleas, corridas, empujones e insultos entre jóvenes. Los principales focos de conflicto se ubicaron en inmediaciones del club Ferro, donde se presentó la banda Sabroso, y en la zona cercana al boliche Ozono.
El sector comprendido por las calles 12, 17 y 19, además del sector de calles 2 y 102, fue escenario de distintos episodios de violencia. En medio de la desconcentración, se observaron enfrentamientos a golpes y discusiones entre grupos de jóvenes, tanto varones como mujeres.
De acuerdo a la información, fue necesario el despliegue de numerosos efectivos policiales para intervenir ante estas situaciones y evitar que los incidentes pasaran a mayores. El operativo incluyó un importante patrullaje preventivo en los sectores de mayor concentración de personas.
A su vez, durante las intervenciones también se registraron agresiones verbales y situaciones de tensión hacia los efectivos que se encontraban trabajando en el lugar.
Según los jóvenes, este tipo de sucesos son habituales en las salidas de los eventos nocturnos, donde el consumo de alcohol y estupefacientes agrava la agresividad y conflictividad.
Los episodios registrados durante la madrugada del domingo vuelven a poner en debate lo que sucede en las calles de General Pico, especialmente en aquellos horarios en los que cientos de jóvenes abandonan simultáneamente los boliches y espectáculos.
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