MIÉRCOLES 17 de Junio de 2026
 
 
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Patricia jugando duro ante un Milei desconcertado...

Los últimos movimientos del ámbito político que envuelve al oficialismo están marcando y definen posicionamientos que -se supone- están siendo elaborados para enfrentar las acciones que surgirán de la próxima elección presidencial en el 2027.

En esa oportunidad, el actual presidente perteneciente a la línea política de extrema derecha a la que han denominado “libertarios” y que reflejan un liberalismo con mezclas de anarcocapitalismo, apunta todos sus “cañones” a lograr un nuevo mandato que le permita -según se desprende de sus propias palabras- terminar el cambio que se ha propuesto.

En ese marco, los escenarios de los diferentes sectores que hoy están considerados en los distintos ámbitos de la ciudadanía están abocados a reformularse y convertirse en una opción que pueda disputarle el “Sillón de Rivadavia” a Javier Milei.

La más enconada oponente pareciera ser la ex ministra, hoy senadora del oficialismo, perteneciente a las filas del sector que comanda Mauricio Macri, Patricia Bullrich, que ha mostrado tener un acertado oportunismo para lograr un reacomodamiento de fuerzas y ponerse enfrente de Javier Milei, tras confrontar con la actual Secretaria General de la Presidencia, hermana del presidente, Karina Milei, que tuvo que sentarse a una mesa de concertación, para no quedar “ninguneado” su poder.

No romper es la consigna que anima a la ex ministra de Seguridad, quien no ha perdido el olfato político que ha venido desplegando en los últimos años y ha sabido reacomodarse a las distintas orientaciones políticas del momento.

Conoce la creciente debilidad del presidente Javier Milei quien, fiel a su estilo, no acepta derrotas y entiende que solo constituyen situaciones que generan los sectores opositores, siendo sucesos que de ninguna manera lo harán apartar de sus objetivos.

Hoy, quien fuera candidata a presidenta por Juntos por el Cambio y debiera resignarse ante la proyección de un desconocido político que había resultado la opción del cambio que pretendía una parte de la sociedad, est{a jugando con todos los sectores, fundamentalmente con aquellos que mantienen lineamientos ideológicos iguales o parecidos, por caso la vicepresidenta Victoria Villarruel, con la que ha fortalecido su relación y hoy caminan con ostensible poder en las decisiones del Senado de la Nación.

En otro escenario, más alejado del “ruido” que se está produciendo internamente, Mauricio Macri espera con su habitual calma, qué camino toman estas confrontaciones que están poniendo de manifiesto que el oficialismo es un tembladeral que amenaza con derrumbarse, según las encuestas y las consultoras de análisis políticos que se van conociendo.

Se ha planteado un juego que da señales de enorme dificultades a futuro. El todo contra todos, pareciera ser la consigna y en ese mecanismo son muchos los que van quedando en el camino, mientras otros, utilizando los mecanismos del “tiempismo” avanzan cuando ven que el otro esta caído y sin muchas oportunidades para recuperar poder.

En el ámbito del staff gubernamental está todo dividido en compartimentos estancos, es decir, Javier Milei ha logrado que los espacios constituyan secciones aisladas herméticamente del resto y que operen únicamente a través de una directriz: la suya, aunque internamente se menciona que la que opera es Karina Milei y en algunas circunstancias Santiago Caputo.

Pero hoy, frente a las circunstancias de un presidencialismo que tiende a ser transnacional -dejando lo interno para que lo solucione la presidente de La Libertad Avanza-, Karina Milei está sufriendo un profundo desgaste que pretenden ignorar, aunque los movimientos internos y de sectores opositores demostrarían lo contrario.

Más allá de otras consideraciones, como las fluctuaciones negativas de una economía que hace agua por todos los sectores; el quebranto comercial generado por una caída del consumo que, por ahora, no tiene piso; el quiebre del sistema social inevitable por la angustiante situación por la que atraviesa más del 50 por ciento de la sociedad, van marcando un camino de retroceso que solamente conduce al fracaso.

Los problemas del país hoy son más sociales y de una microeconomía que no despega, que los movimientos que hacen quienes están “jugando a la política”.

Ayer, la Argentina se paralizó ante la muerte de un ídolo. Las redes se hicieron eco del fallecimiento del líder de Los Redondos y comenzaron a ser ámbito de difusión de “misas ricoteras” en todo el país.

La más resonante se preveía en la Capital Federal, donde una masa de fanáticos comenzaron a concentrar para homenajearlo las 18 horas en Plaza de Mayo.

Estaba en la búsqueda un ámbito con la suficiente capacidad como para que se cumpla el rito de la despedida de sus fanáticos. Será un fin de semana de recordación de quien se supo ganar a millones de personas que hoy sienten que han perdido a uno de sus más claros exponentes que honra el sentimiento musical, el Indio Solari.

De esta manera se da por concluida una semana muy agitada, con triste y muy sentido final.

Rindámosle el homenaje que se merece.

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