Tras los festejos que generó la Cámara estadounidense dejando sin efecto el fallo que condenaba a la Argentina a tener que pagar más de 28 mil millones de dólares por el juicio de los fondos buitres por el tema YPF, aparecen los escenarios locales que plantean cómo se sigue internamente.
El presidente Javier Milei está procurando establecer un acuerdo en el “triángulo del poder”, donde su hermana Karina y el asesor-consultor Santiago Caputo se están disputando el futuro político de La Libertad Avanza.
Con simultaneidad se reúne con Federico Sturzenegger, Luis “Toto” Caputo y el nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, además de otros funcionarios, a los efectos de darle forma definitiva, correcciones mediante, a las normas, aproximadamente 70, que serán elevadas a la consideración del Congreso de la Nación.
Esto sucede mientras Diego Santilli, ministro del Interior, reinició el periplo de reunirse con los gobernadores de las provincias afines, a los efectos de lograr consensuar los votos de cada uno de los temas que se presentarán, algunos de los cuales -según trascendidos extraoficiales- tendrán efectos sobre el futuro de las provincias, atento a la conformación que el presidente libertario pretende, para darle forma concreta a los lineamientos de su segundo mandato, si es que se dan las condiciones.
La interna libertaria continúa y circula por los pasillos de La Rosada un listado de posibles cambios y enroques que mucho tienen que ver con el proyecto que elucubra Javier Milei con su consultor-asesor Santiago Caputo.
Generar un plan de gobierno para los meses que faltan para completar los cuatro años, en los que jugaría un papel preponderante la hermana Karina Milei, a quién se señala como una compañera de la fórmula para darle continuidad al mileismo, es parte de la planificación que tiene en carpeta el presidente.
Mientras esto es una parte del plan que pergeña el primer mandatario Javier Milei, existe un definido objetivo para eliminar posibles conformaciones opositoras con volumen social.
Es un proceso en marcha el delineado de sectores que fueron debilitados por la gestión libertaria, pero que, aprovechando los auto-errores cometidos por el gobierno, hoy están viendo que es factible rearmarse y ser una opción ante las posibilidades del oficialismo que les ha facilitado herramientas para reestablecer armados políticos para el 2027.
En ese sentido viene desarrollando una tarea silenciosa el ex presidente Mauricio Macri, quien tras varias reuniones, privadas y otras públicas, está procurando recomponer las filas del desaparecido Juntos por el Cambio, como una opción que conforme al sector de la sociedad que, hoy, se siente defraudado por el mandato de Javier Milei.
Las reuniones del PRO y ex Juntos por el Cambio, hoy desempeñándose en niveles legislativos, tienden a reacomodar un frente nuevo que se constituya en una oportunidad para quienes están desertando de las filas de La Libertad Avanza y ofrecerle a parte de la sociedad que se siente frustrada una nueva opción política.
El presuponer que las acciones denunciadas de posibles actos de corrupción, que ya tienen un escenario judicial que las investiga, no causaría efectos negativos en el proyecto de La Libertad Avanza, fue un grave error conceptual y fundamentalmente del desconocimiento de la sociedad que los votó y de la parte que reniega de sus políticas.
Javier Milei está abocado a reconstruir su imagen, hoy en franca decadencia por los sucesos que materializan un hito de corrupción que contradice los paradigmas oficialistas que sostienen: “No somos como ellos” y reformulan una “nueva moral para Argentina”.
Desvirtuados estos dos conceptos, ahora viene la tarea de demostrar que las fallas se corrigen y quienes no se ajusten al modelo deben dar un paso al costado.
No es el primero Adorni y está claro que está desvaneciéndose la oportunidad que parte de la sociedad le otorgó a Milei: fortaleza legislativa.
Hoy, los datos que ilustran las encuestas que se realizan marcan un retroceso de Javier Milei y la perdida de consistencia política de La Libertad Avanza, restándole posibilidades ciertas para que se concrete un segundo mandato.
Estamos en el principio o la continuidad de las reformas que tiene inmente el presidente Milei, basándose en el trabajo desregulatorio y transformador, obra de Federico Sturzenegger, que se ejecuta con las estrategias del asesor-consultor Santiago Caputo y que, hasta ahora, le han dado resultado.
Nada cambia si es que no están dispuestos a que se produzca el cambio. Este juego de palabras se ajusta al relato que procura instaurar el presidente libertario generando la conformación de una nueva sociedad, en un proceso que no se concreta, por el contrario, está repitiendo errores de gobiernos anteriores.
Las bases sobre las que sustenta sus “paradigmas” están asentadas en la creación de un liderazgo absoluto con poder y decisión indiscutibles, además de imponer la “moral política”. De todas maneras no sirve que se pronuncien nuevos principios sociales si el oficialismo comienza por no respetarlos.
Ese trabajo que también está procurando Donald Trump, presidente de los EEUU y el principal mentor del libertario, tiene sus pro y sus contras. A favor de Milei que planteó un cambio en un país agotado de los fracasos anteriores. Para Trump su voracidad por el poder mundial le está creando un cisma interno que puede llevarlo a un rotundo fracaso.
La historia siempre tiene un principio, pero nadie discute que tiene muchos capítulos y estos se están jugando en la actualidad.
El resultado -por ahora- incierto. Demasiada incertidumbre.
El resultado del cambio provoca una reacción social nueva, que pareciera no la están observando.



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