La medida fue oficializada luego de que la obra social quedara sin autoridades reconocidas tras la salida del dirigente pampeano Aníbal Schmidt, quien presidía la entidad a nivel nacional y además era delegado de OSPIDA en la provincia. Desde la Superintendencia señalaron que la designación responde a la necesidad de garantizar la continuidad de las prestaciones médicas.
“Al no contar con autoridades reconocidas por el organismo fiscalizador, la situación de la Obra Social genera dificultades para su normal funcionamiento e impacta en la continuidad de la cobertura prestacional brindada a sus beneficiarios”, indicó el organismo.
Curci Castro tendrá a su cargo la administración y gestión de la obra social hasta que se regularice su situación institucional. Entre sus funciones podrá adoptar las medidas necesarias para asegurar el funcionamiento de la entidad y deberá elevar informes mensuales sobre su gestión a la Superintendencia.
La intervención se produce en medio de la profunda crisis institucional y financiera que atraviesa OSPIDA, que dejó sin cobertura médica a alrededor de 7.000 afiliados pampeanos y a unos 21.000 beneficiarios en todo el país.
La intervención es una consecuencia directa del conflicto que terminó con la salida de Aníbal Schmidt, histórico dirigente del Sindicato Gráfico Patagónico, quien fue expulsado de la Federación Argentina de Trabajadores de Imprenta, Diarios y Afines (FATIDA) luego de una denuncia por presuntas irregularidades en el manejo de fondos de la obra social.
La investigación incluye una denuncia penal por una presunta malversación de más de 301 millones de pesos, por el supuesto desvío de fondos de OSPIDA para afrontar gastos del sindicato regional, además de otros 295 millones de pesos en erogaciones que carecerían de respaldo documental.
El dirigente rechazó las acusaciones y sostuvo que los recursos fueron utilizados para sostener el funcionamiento de la delegación sindical.
En paralelo, sectores enfrentados dentro del Sindicato Gráfico Patagónico lo acusaron de bloquear las cuentas bancarias de la obra social, situación que derivó en el corte de prestaciones médicas y en una deuda cercana a 1.200 millones de pesos con el sistema público de salud de La Pampa. También permanecen impagos desde hace varios meses los salarios de trabajadores del sindicato y de la propia obra social.
La semana pasada, los dos sectores enfrentados dentro del Sindicato Gráfico Patagónico alcanzaron un acuerdo que permitió levantar las suspensiones de los integrantes de la Comisión Directiva.
Como parte de ese entendimiento, Schmidt aceptó tomarse licencia como secretario general desde el 1º de agosto y hasta la finalización de su mandato, previsto para comienzos de 2027. Desde esa fecha será reemplazado por el actual secretario adjunto, Felipe Irusta, quien asumirá la conducción del gremio.
Además, Schmidt dejó la conducción de la CGT Regional Sur (Santa Rosa) y fue desplazado de su cargo como vocal en el Ente Provincial del Río Colorado tras conocerse las denuncias que originaron la crisis.
Agencia Santa Rosa
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