VIERNES 13 de Marzo de 2026
 
 
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Mar del Plata: 5 pasos para organizar tu viaje a la costa

Mar del Plata es uno de esos destinos multifacéticos: tiene su paseo marítimo, sus alfajores, sus cafeterías de barrio, boliches y casinos, entre tantos otros atractivos.

Es por eso que para organizar una escapada a “La Feliz” es bueno tener una idea previa de lo que a uno le interesa. Planificar algunos detalles con anticipación ayuda a evitar los típicos excesos de presupuesto que conlleva la improvisación. 

 

Lo primero que hay que organizar es lo que se quiere hacer. Suena como una idea vaga, pero marca la diferencia: ¿quiero relajarme y disfrutar del mar? ¿Quiero salir y ver algo? ¿Vamos en pareja, con amigos o con niños? La verdad es que uno podría terminar respondiendo «un poco de todo, pero hay que saber priorizar. Mar del Plata no se puede ver en un fin de semana y es bueno aceptarlo.

Segundo: planificá tu transporte con cierto margen. No solo por comodidad, sino también para cuidar tu presupuesto. En viajes cortos, el transporte puede representar un porcentaje importante de tus gastos si lo dejás para el último. Por eso, mucha gente busca con tiempo sus pasajes de micros a Mar del Plata y elige la opción que mejor se adapta a sus planes: salir por la noche para llegar temprano y volver tarde para aprovechar al máximo el último día suele ser lo más solicitado. Una vez que hayas planificado bien tu viaje, todo lo demás irá sobre ruedas.

Tercero: planificá tu alojamiento según tus planes reales, no pensando en la foto perfecta para las redes. Si tus planes incluyen pasear por el centro, la costa, las rutas urbanas típicas, los teatros, etc., lo mejor es alojarte relativamente cerca de esa zona. Por otro lado, si preferís las playas tranquilas, las cafeterías, etc., tal vez te convenga más alojarte en una zona menos concurrida, aunque eso signifique desplazarte un poco más y pagar algún que otro taxi. No es que una zona sea «mejor» que la otra. Es solo que cada zona tiene su propio ritmo, y lo notarás cuando llegue la noche y te de fiaca cruzar toda la ciudad.

Cuarto: planificá algunas rutas. No muchas, solo tres o cuatro opciones. Podrían ser: la costa y los miradores (desde La Perla hacia el sur, por ejemplo); rutas «urbanas de Mar del Plata»: Güemes, Olavarría, etc.; la zona del puerto y sus alrededores; y, por último, si te interesa la cultura, rutas por museos, centros culturales y teatros. Tener estas rutas planeadas te evitará los típicos momentos de «¿qué hacemos ahora?» cuando ya estás allí y la mañana se te está escapando.

Quinto: dejá espacio para lo que surja. Mar del Plata tiene algo del carácter de una gran ciudad: a veces, lo mejor no está en el plan. Un bar con el que te cruzás en un paseo, una banda de música en vivo en la peatonal, la puesta de sol en el lugar perfecto para disfrutar de las vistas, la panadería del barrio que sabotea cualquier dieta sin pedir permiso. Si lo planeás todo al minuto, perderás esa parte del viaje. Porque, detalle muy importante: en la zona costera, el clima manda más de lo que nadie quiere admitir.

Con estos cinco pasos evitas los errores más grandes: gastar demasiado porque tenés prisa, alejarte demasiado sin haberlo pensado lo suficiente o hacer lo mismo una y otra vez porque no te tomaste el tiempo de examinar tus opciones antes de viajar. A veces, la diferencia entre un viaje que olvidarás en poco tiempo y uno que nunca olvidarás es precisamente esa: tomar una decisión en el momento adecuado.

 

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