La violencia volvió a ser protagonista en el básquetbol pampeano. Después de la victoria de All Boys de Santa Rosa por 81-77 ante Sportivo Independiente, en el marco del torneo Pre Federal, se registraron incidentes que involucraron a personas que serían dirigentes de la institución del Rojo de la Avenida, ante los jueces Andrés Febre y Agustín Alainez, junto al comisionado técnico Nicolás Díaz.
Según el comunicado difundido por los Árbitros y Comisionados Técnicos de La Pampa, la terna que dirigió el encuentro fue víctima de hechos de violencia verbal, amedrentamiento y agresiones. En particular, el árbitro Andrés Febre habría recibido expresiones graves e injustificables, que incluyeron referencias al dolor por la pérdida de un hijo.
Ante la gravedad de lo sucedido, la Filial de Árbitros expresó su enérgico repudio y cuestionó la conducta de personas que, incluso desde roles institucionales, deberían representar los valores de respeto y convivencia que promueve el deporte.
“Apelar al dolor trágico e irreparable de la pérdida de un hijo para intentar agraviar a un árbitro no es una ‘protesta de partido’: es una muestra patente de degradación moral que la sociedad y el deporte deben erradicar”, señalaron en el documento.
Además, remarcaron que la pasión deportiva no puede justificar amenazas ni comportamientos violentos. En ese sentido, manifestaron su solidaridad con Febre y con los integrantes de la terna arbitral, y reclamaron condiciones que permitan desarrollar las competencias con seguridad y respeto.
Como consecuencia de los hechos, los árbitros y comisionados técnicos de La Pampa resolvieron suspender su participación en las competencias hasta que el Tribunal de Disciplina y la Federación Pampeana de Básquetbol se expidan sobre lo ocurrido y dispongan sanciones.
La medida implica que no se arbitrarán partidos hasta que existan respuestas institucionales y garantías de seguridad para quienes cumplen funciones dentro de las canchas. La continuidad del torneo queda así supeditada a las decisiones de los organismos correspondientes.
El comunicado concluyó con un llamado a recuperar los valores fundamentales del básquetbol, entre ellos la educación, la humanidad y el respeto. Los hechos denunciados vuelven a poner en discusión la responsabilidad de dirigentes, jugadores y espectadores para evitar que las diferencias propias de la competencia deriven en situaciones de violencia.
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