La guerra está iniciada desde el mismo momento en que comenzaron a tratarse en las Cámaras alta y baja los temas “calientes” que La Libertad Avanza dejó para buscar sancionarlas: la ley de modernización laboral en el Senado, con ya media sanción, lo mismo que la ley penal juvenil en Diputados.
Existen diferencias sustanciales entre quienes apoyan y los que abiertamente están en contra de ambas normas.
Si bien Javier Milei las da por aprobadas, el clima social, político y gremial está demostrando otro escenario.
Existe un marco de aprobación generado a partir de lo positivo de las negociaciones que la mesa chica política del gobierno sostiene que ha logrado y, en apariencia, por los efectos legislativos producidos, es una realidad.
Mientras enfrenta oposición que no negocia, diferentes sectores de trabajadores y del gremialismo marcan un negacionismo a aceptar normativas que -según ellos expresan- configuran un atraso para la gran masa de trabajadores y significará un fuerte retraimiento de los índices que marcan los niveles de trabajadores en blanco, ya debilitado con cientos de miles de nuevos desocupados.
A este nuevo intento de revalidar un acompañamiento que hace años perdieron los sectores gremiales han anunciado que no habría, el próximo jueves si es que se confirma que será tratada la ley de modernización laboral en diputados, transporte de ninguna naturaleza dándole entidad formal al paro general de 24 horas el día que se trataría la mencionada y cuestionada normativa.
En el marco de las tensiones que se están viviendo, según los trascendidos, la senadora Patricia Bullrich en reunión con la mesa chica política y la presencia del presidente Javier Milei habrían acordado modificar integralmente uno de los temas conflictivos de la ley, el que se refiere a las licencias por enfermedad y además se estarían analizando otras reformulaciones que responderían a los pedidos de
Todo bajo un gran hermetismo habiendo trascendido solo algunos indicios que -naturalmente- están procurando aflojar el clima producido y que no ofrece garantías al oficialismo para que en Diputados puedan lograr mayoría de votos y sacar la ley sin modificaciones. Objetivo manifestado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger que insiste en su postura de reformular el sistema laboral nacional, para salir del estancamiento y revertir el proceso de empleados en negro y monotributismo y de esta manera lograr los aportes que requieren las cajas previsionales, hoy debilitadas por la ausencia del crecimiento del empleado en blanco, único aportante.
Negociaciones sin pausa están señalando el grado de nerviosismo del oficialismo ante la posibilidad de que en diputados no logren la cantidad requerida para votar en positivo.
Aún dentro de ese marco de incertidumbre existente, si hay modificaciones aceptadas significa que el proyecto debe volver al Senado para que confirme el texto enviado o acepte las reformulaciones. Este proceso indica que el oficialismo no tendría la ley dentro de las extraordinarias y que debería ser objeto de tratamiento a partir del 1ro. de marzo, fecha en que se inicia el período ordinario de sesiones.
Mientras estas operaciones se siguen realizando, sin haberse establecido fehacientemente si el tratamiento será hoy, mañana o la semana próxima, el presidente -como es ya su inveterada costumbre- se va del país a cumplir con su “ordenador político”, Donald Trump.
Esas ausencias se han reiterado en cada oportunidad que deben resolverse temas de interés para el Poder Ejecutivo en el ámbito legislativo. Poner distancia es una hábil estrategia que le permite tener un panorama global, mucho más cercano a la realidad, y tomar decisiones a favor o en contra, si las situaciones no cumplen con sus objetivos.
Escenarios conflictivos dejan en evidencia una notable improvisación al momento de elaborar los contenidos de reformas a leyes que están en vigencia y cuya transformación impondría condicionamientos diferentes a quienes se encuentran bajo sus contenidos y regulaciones. En este caso: masa de trabajadores en blanco y sectores juveniles que se verán acotados por el marco de imputabilidad disminuido a los 14 años.
Se presupone que los próximos días no serán fáciles dada la intemperancia social, gremial, política y empresaria que se está viviendo. Cada uno defendiendo sus posicionamientos, con coincidencias y disparidades según los afecte.
Los aprestos que se visualizan son de confrontación. Ante esa alternativa, el presidente Javier Milei viaja -se presupone- acompañado en este nuevo periplo por EEUU, según ha trascendido, por su hermana Karina, tal vez el Ministro de Economía, el Jefe de Gabinete, entre otros mencionados -pero no confirmados- que estarán fuera del país y según las normativas constitucionales el Poder Ejecutivo queda bajo la autoridad de la vice presidenta Victoria Villarruel, quién será acotada en su actividad, como ha ocurrido en las últimas oportunidades en los que el presidente se aleja del país.
Nada resuelto, todo en tratamiento. Muchas disidencias conforman un panorama de muchas dificultades.
Se plantean semanas agitadas.



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