LUNES 12 de Octubre de 2026
 
 
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Presupuesto 2027 

La Ley de Bosques recibiría apenas el 4% de los fondos que le corresponden

Fundación Vida Silvestre Argentina advirtió que el proyecto de presupuesto nacional para 2027 destina $24.668 millones al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, frente a los $606.304 millones que establece la normativa. La organización alertó sobre las dificultades para frenar la deforestación ilegal, restaurar áreas degradadas y garantizar la conservación de los ecosistemas.

La implementación de la Ley de Bosques Nativos vuelve a quedar en el centro del debate presupuestario. Según un análisis de Fundación Vida Silvestre Argentina, el proyecto de presupuesto nacional para 2027 contempla apenas el 4,07% de los recursos que corresponderían al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos, de acuerdo con lo establecido por la Ley 26.331.

La norma, sancionada en 2007, establece en su artículo 31 que el fondo debe contar con una asignación de al menos el 0,3% del presupuesto nacional. Para 2027, ese porcentaje representaría $606.304 millones, mientras que el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo prevé destinar solamente $24.668 millones.

La diferencia pone de manifiesto la brecha entre los recursos necesarios para cumplir con la legislación ambiental y las partidas presupuestarias previstas para su aplicación. De acuerdo con la organización, se trata de uno de los niveles de financiamiento más bajos desde la sanción de la ley.

La magnitud del recorte presupuestario adquiere mayor relevancia al considerar la superficie de bosques nativos que conserva el país. Según la última actualización disponible del Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques Nativos citada por Fundación Vida Silvestre, la Argentina cuenta con más de 53 millones de hectáreas de estos ecosistemas.

Con los fondos previstos para 2027, la inversión equivaldría a unos $466 por hectárea al año, es decir, aproximadamente $39 mensuales por hectárea.

“Es imposible proteger nuestros bosques con estos recursos. Las provincias no pueden fiscalizar ni controlar, y los propietarios no reciben estímulos para usar de manera sustentable, conservar ni restaurar”, sostuvo Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.

La organización señaló que la insuficiencia de recursos limita las posibilidades de las jurisdicciones provinciales de controlar las actividades que se desarrollan en los territorios y de promover prácticas productivas compatibles con la conservación de los bosques.

 

Deforestación ilegal y falta de restauración

A pesar de la existencia de un marco legal específico, los bosques nativos argentinos continúan perdiéndose incluso en áreas donde la deforestación está prohibida. Entre las principales amenazas se encuentran los cambios en el uso del suelo vinculados con actividades agropecuarias, forestales, urbanísticas y viales.

A este escenario se suma la falta de restauración de las superficies deforestadas ilegalmente o afectadas por incendios, una obligación contemplada en la normativa. También persiste la ausencia de un registro nacional de infractores, una herramienta que permitiría mejorar la coordinación entre las políticas públicas y fortalecer la prevención y sanción de los responsables.

Para Fundación Vida Silvestre, la falta de financiamiento compromete tanto las tareas de fiscalización como las acciones de recuperación ambiental y los incentivos necesarios para que los propietarios de tierras puedan conservar y utilizar los recursos forestales de manera sustentable.

 

Un desfinanciamiento que se repite

Desde la organización ambiental advirtieron que la insuficiencia presupuestaria constituye un problema recurrente en las sucesivas presentaciones del presupuesto nacional.

“Excepto en los inicios de la implementación de la Ley, el presupuesto asignado nunca superó el 10% de lo que realmente correspondería, lo que evidencia una falta de voluntad política para cumplir con esta norma clave para la conservación”, afirmó Jaramillo.

El planteo apunta a una diferencia persistente entre la formulación de la política ambiental y los recursos efectivamente destinados a ejecutarla. Si bien, según la entidad, los proyectos presupuestarios suelen incorporar mejoras en su redacción, las partidas asignadas continúan siendo insuficientes para garantizar el cumplimiento de los objetivos establecidos por la ley.

 

El papel de los bosques en la vida cotidiana

Los bosques nativos cumplen funciones esenciales para el equilibrio ambiental y el desarrollo de las comunidades. Contribuyen a mitigar el cambio climático y a reducir sus impactos, regulan el ciclo del agua, protegen los suelos y constituyen el hábitat de miles de especies.

Además, proporcionan alimentos, materias primas, agua potable y recursos utilizados en la elaboración de medicamentos. También sostienen economías locales y ayudan a reducir los efectos de fenómenos extremos, como las inundaciones y la erosión, al tiempo que contribuyen a mantener la calidad del aire.

La degradación y pérdida de estos ambientes puede generar consecuencias sociales, económicas y ambientales de difícil reversión, con impactos directos sobre la calidad de vida de las poblaciones y la supervivencia de numerosas especies.

En ese contexto, Fundación Vida Silvestre remarcó que la conservación de los bosques no debe entenderse únicamente como una obligación ambiental, sino también como una oportunidad para impulsar el desarrollo económico y social mediante el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.

“Necesitamos voluntad política, capacidad técnica y los fondos adecuados para implementar esta ley como corresponde. Conservar nuestros bosques es esencial para preservar nuestra salud, bienestar y supervivencia”, concluyó Jaramillo.

 

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