JUEVES 29 de Enero de 2026
 
 
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La decadencia y el crecimiento...

Difícilmente entendible para el común de la ciudadanía, esa parte de la sociedad que la pelea día a día para sobrevivir y lograr mantener sus núcleos familiares; que sus hijos se formen y que tengan el futuro que a ellos se les está negando.

El gobierno de Javier Milei achicó el país, esta es una verdad que resulta aventurado intentar desmentir o hacer ver otra alternativa, como la del crecimiento, simplemente porque no existe.

Alguien entendido en la materia -que no es la generalidad de la sociedad- diría: “Es la ley del libre mercado, estúpido”... rememorando la vieja frase sobre economía que convirtió en un dicho popular mundial James Carville estratega de la campaña presidencial de Bill Clinton en 1992, para recordar a su equipo que la principal preocupación de los votantes era la situación económica.

Cuando se dan a conocer los datos estadísticos de los diferentes institutos oficiales, incluidos los pertenecientes a Universidades y organizaciones técnico-sociales que siguen de cerca las alternativas de la economía, la sociedad se encuentra con información que pese a sostener diferencias -según quien los emita- es humanamente controversial para una gran parte de la comunidad.

De acuerdo a los informes de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT); de la Fundación Mediterránea de Córdoba, asociación civil sin fines de lucro creada en 1977, enfocada en la investigación económica y el diálogo entre producción, política y conocimiento para el desarrollo de Argentina e informes de la UCA centrados en la pobreza, se van marcando indicadores que no resultan halagüeños para “la Argentina del gran cambio” y para nada son coincidentes con las expresiones de éxito que surgen del gobierno libertario.

“Si bien la actividad económica y el PBI tuvieron un crecimiento durante el gobierno de Javier Milei, la contracara es una caída del empleo en los últimos dos años. Se perdieron 21.046 empleadores a octubre de 2025 mientras que la desaparición de estas empresas se tradujo en una caída de más de 270.000 puestos de trabajo.

Se está materializando y es realidad indiscutida que existe una notoria falta de políticas industriales. Este factor, que analistas y consultorías señalan, es un efecto negativo que se percibe junto con una apertura indiscriminada de importaciones, suceso que afecta directamente a sectores clave de la economía.

La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) informó que se cerraron 523 empresas (-8,6%) en toda la cadena textil-indumentaria y afines. En el segmento de confección hay 225 compañías menos (-8%), según datos de la SRT.

Estos aspectos reflejan un escenario extremadamente diferenciado del que pretende el gobierno libertario que vea la ciudadanía. Ellos festejan, celebran, se dicen ser “los mejores de la historia” en sus rubros pero el país no crece, por el contrario, se contrae y van quedando los poderosos del mercado interno que tienen estrecha relación con el mundo financiero externo.

“El sector metalúrgico tampoco presenta un panorama positivo. La actividad cayó 4,6% interanual en octubre de 2025, aunque hubo un leve repunte mensual de 0,3%”, de acuerdo al informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra).

Otro ámbito que soporta los avatares de la política mileista es el referido a la construcción con las limitaciones, o eliminación en muchos casos, de la obra pública que, según los informes que se conocen, registró una caída del 8,3% en cantidad de empleadores. “En los primeros dos años de la gestión el sector tuvo que prescindir de 74.359 empleados en relación de dependencia. Aunque la pérdida total de puestos de trabajo ascendería a unos 120.000 entre julio de 2023 y octubre de 2025”, según estimaciones del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric), que también contempla a subcontratados.

A esta feroz caída del trabajo, la producción y el empleo hay que sumarle los índices de la industria automotriz, la comercial pequeña y las que tienen injerencia directa en la vida de las Pymes.

Todo indica que vamos para atrás y esto genera que los fuertes, nutridos con capitales que juegan en varias “canchas”, se hallen valorizados e inclusive estén creciendo. La realidad es que lo hacen a costa de la eliminación de la fortaleza argentina, que siempre fue una microeconomía fuerte consolidada en los esfuerzos de la pequeña y mediana empresa.

Entender que nos cuentan un ideal y ocultan la realidad es la cuestión a resolver.

La sociedad tiene la palabra...

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