VIERNES 16 de Octubre de 2026
 
 
Compartir
Twittear
Los productores se preparan para un año lluvioso 

La campaña de soja 2026/27 proyecta más superficie

La Secretaría de Agricultura de la Nación elevó a 16,7 millones de hectáreas su estimación de siembra de soja, un 3% más que en la campaña anterior. Mientras comienzan las primeras implantaciones en el norte del país, en la región núcleo los productores evalúan adelantar las labores, aumentar las densidades y ajustar las variedades ante la posibilidad de lluvias abundantes asociadas al fenómeno El Niño.

La campaña agrícola 2026/27 comenzó a tomar impulso con el avance de la siembra de maíz, que ya supera el 30% de la superficie prevista, y la puesta en marcha de los primeros lotes de soja en el nordeste argentino. En este contexto, las proyecciones oficiales anticipan un incremento del área destinada a la oleaginosa, impulsado por una mejora en los márgenes económicos y por las perspectivas climáticas.

En su último informe mensual de estimaciones agrícolas, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGYP) actualizó su previsión de superficie sojera de 16,6 a 16,7 millones de hectáreas para el ciclo 2026/27. La nueva estimación representa un aumento del 3%, equivalente a unas 500.000 hectáreas adicionales respecto de las 16,2 millones implantadas durante la campaña anterior.

Las primeras labores comenzaron en algunas zonas de Corrientes y en el área de Avellaneda, en el norte de Santa Fe, aunque todavía tienen una incidencia reducida sobre el avance nacional de la siembra.

Según el organismo, la mejora de los márgenes netos, asociada al aumento de los precios internacionales, favorece las decisiones de los productores de ampliar la superficie destinada al cultivo. A esto se suma la disponibilidad de humedad en los suelos y la posibilidad de que se desarrolle el fenómeno El Niño, que podría generar precipitaciones abundantes durante la campaña.

 

La región núcleo apunta a 4,5 millones de hectáreas

Las perspectivas también muestran un crecimiento de la superficie sojera en la región núcleo. De acuerdo con el informe semanal de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), se proyectan unas 4,5 millones de hectáreas para la próxima campaña, un 2% más que en el ciclo anterior.

La entidad explicó que el incremento responde a cambios en las decisiones productivas, con una mayor preferencia por la soja frente a otros cultivos, como el girasol, y una reducción de la participación de maní y sorgo en determinadas zonas.

Sin embargo, el área prevista continúa por debajo del promedio de los últimos 15 años, estimado en 5,2 millones de hectáreas. De esta manera, la región mantiene una tendencia de largo plazo hacia una menor superficie destinada a la oleaginosa.

Con el inicio de las labores previsto para los próximos días, los productores ya analizan distintas estrategias para aprovechar las ventanas de siembra y reducir los riesgos que podría generar un escenario de lluvias intensas.

 

Adelantar la siembra para aprovechar las ventanas climáticas

Una de las principales decisiones consiste en anticipar las fechas de implantación. En algunas zonas productivas, los técnicos prevén comenzar alrededor del 15 de octubre, entre cuatro y siete días antes de lo habitual.

La estrategia apunta a alcanzar fechas óptimas para los rindes, mejorar la organización de las tareas y disminuir los inconvenientes que podrían surgir si las precipitaciones dificultan el ingreso de maquinaria a los lotes.

Los asesores agrícolas advierten que, si se incrementa el ingreso de humedad durante la segunda quincena de octubre, las lluvias podrían complicar las labores. Por eso, adelantar la siembra aparece como una alternativa para aprovechar las condiciones actuales y reducir posibles demoras.

 

Más semillas y ajustes en el manejo de los lotes

Otra de las medidas que se evalúan es aumentar la densidad de siembra y reducir la distancia entre surcos. El objetivo es favorecer la implantación y sostener el potencial de rendimiento, especialmente ante la posibilidad de que los excesos de agua afecten la emergencia de las plantas.

El control de malezas también ocupa un lugar central en la planificación. Los técnicos destacan la necesidad de definir combinaciones eficaces de herbicidas y asegurar un adecuado control previo antes de establecer la fecha de implantación de cada lote.

A su vez, los productores buscan adaptar las decisiones agronómicas a las características de cada ambiente. En los lotes con mayor potencial se prevé utilizar variedades capaces de alcanzar rendimientos elevados, mientras que en los sectores menos productivos se priorizarán materiales más estables.

El informe también señala una posible mejora tecnológica a partir de una mayor utilización de semilla fiscalizada. Según las estimaciones de asesores de la región, este insumo podría cubrir cerca del 50% de la superficie sembrada, en reemplazo de parte de la semilla propia utilizada habitualmente.

 

Mayor participación de variedades de ciclo corto

La elección de los grupos de madurez será otro aspecto importante de la campaña. En algunas zonas predomina el uso de variedades del grupo IV largo, pero los técnicos esperan que aumente la participación de materiales del grupo IV corto y del III largo.

Estos ciclos permiten aprovechar mejor las ventanas de implantación y ajustar el desarrollo del cultivo al calendario de lluvias previsto.

La combinación de siembras anticipadas, mayores densidades, control eficiente de malezas y selección de variedades según cada ambiente busca maximizar los rindes y reducir las dificultades operativas.

 

El clima, una variable decisiva

Las perspectivas de una campaña influenciada por El Niño plantean un escenario con oportunidades y riesgos. La buena disponibilidad de humedad puede favorecer el desarrollo de los cultivos, pero las precipitaciones excesivas también pueden complicar la siembra, dificultar el acceso a los lotes y afectar la implantación.

Con una superficie proyectada en aumento y las primeras labores en marcha, la campaña 2026/27 comienza con el desafío de combinar eficiencia productiva y previsión climática. Las decisiones que se tomen durante las próximas semanas serán determinantes para aprovechar las condiciones favorables y limitar los efectos de posibles excesos hídricos.

 

Escriba su comentario

Tu email no sera publicado.