DOMINGO 03 de Mayo de 2026
 
 
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Jugando al desconfío...

Es una de las tantas fórmulas que hoy se establecen en las mesas políticas, económicas, sociales, financieras y empresariales de la Argentina.

 

La realidad es que tiene semejanza en las formas con el conocido y popular juego de cartas en el que se ponen todos los naipes boca abajo anunciando su valor. Los jugadores pueden decir “desconfío” si creen que alguien miente (verso), llevándose las cartas quien haya mentido o quien haya desconfiado erróneamente, cargándose de puntos.

Es una “diversión” que se puede trasladar al terreno de los sucesos y prácticas que hoy se perciben en el terreno de las disputas de los sectores que pretenden hacer política, ya sea oficialistas, afines u opositores y que han convertido al país en un “mentidero” generalizado.

Se hace difícil saber quienes hablan con la verdad, mienten o fabrican escenarios que van poniendo -como en una obra de teatro- distintos pasajes que hacen a la intencionalidad de sus argumentos.

En ese marco tan difuso, donde la apariencia y el “verso” mejor contado es el que prevalece, se está desenvolviendo la ciudadanía que va sufriendo cambios profundos, los cuales van desde la euforia desmedida a la desazón, del desconcierto a la incertidumbre de no saber hacia donde se encamina.

Ayer, el presidente Javier Milei fue el último expositor de la AmCham Summit 2026, evento en el que se esperaban conocer los lineamientos que dieran pautas concretas, serias y responsables sobre el rumbo económico de la administración nacional.

Todo era expectativa para la gran mayoría y para otros curiosidad por saber para qué lado enfocaría el presidente Milei el marco económico y sobre qué bases de la situación actual, por la que transita el país, iba a encaminar su discurso.

Ya había estado exponiendo las políticas económicas y sus efectos el actual Ministro del área, Luis “Toto” Caputo, para quien la Argentina está en el camino correcto señalando que no deben “prestarse oídos a quienes solo buscan que el gobierno fracase”.

Habría que realizar una encuesta real para establecer a quienes, de los aproximadamente 1.500 empresarios líderes, especialistas económicos, periodistas especializados en la materia, convenció de que: “Estamos mejor”.

Se han cerrado 22 mil empresas, hay más de 300 mil desocupados, los salarios están lejos de la “canasta básica” y existe una grave inestabilidad social. No serían muchos los que acepten esa “verdad libertaria”. Creemos que pudo convencer a muy pocos, aunque se cuidarán de expresarlo.

Queda palmariamente demostrado que el staff gubernamental, en su mayor parte, está preparado para responder con argumentos, que se suponen contundentes, los quebrantos que van marcando cómo se derrumba el plan -si había plan- elaborado por Milei-Sturzenegger-Caputo.

A estos factores que hacen a un país en franca decadencia y -por ahora- sin demasiadas posibilidades de revertir esa caída, se le suma el deterioro humano que surge cuando aparecen las denuncias por una corruptela que, según decía el presidente libertario, venían a eliminar para reconvertir la función pública en algo digno, honesto, pero fundamentalmente moral.

La presencia del Jefe de Gabinete, ex vocero presidencial, Manuel Adorni acusado judicialmente de estar incurso en delitos de orden económico vinculados al negocio inmobiliario, dejó un sabor desagradable en los presentes.

Si bien los “hermanos del poder: Javier - Karina” están decididos a mantenerlo a cualquier costo, este suceso ha generado una desvalorización de la imagen presidencial, resignándolo ante opositores que -hasta este momento- no tenían ninguna oportunidad de competir electoralmente.

El sector de los empresarios esperaba que el jefe de Estado diera señales políticas sobre el funcionamiento interno de su gobierno. La realidad puso de manifiesto que utilizó formas diferentes para evitar tener que referirse a los acontecimientos que hoy han marcado negativamente al rumbo del mismo.

El proceso de desgaste viene desde hace tiempo y recién se ha materializado en esta oportunidad. Atento a que existe una coincidencia, que ha irritado a gran parte de los sectores sociales problematizados, al no lograr respuestas positivas para sus necesidades y al explotar las acciones de manejos espurios que investiga la justicia, de quién se ha llenado la boca criticando a los diferentes movimientos sociales, acusándolos de prebendarios y ladrones, siendo hoy él mismo quien está sentado en el banquillo de los acusados.

Se espera con inocultable ansiedad la presencia de Manuel Adorni ante los legisladores a quienes deberá rendirle el informe que cuenta la actividad gubernamental.

Es un suceso natural que, de las 4.500 preguntas que le han hecho llegar un gran porcentaje, apunte a que aclare su situación personal y familiar y las formas que ha utilizado para convertirse en un propietario de departamentos y casas country de alto valor económico.

Habrá que esperar y ver si hay resultados. Nada indica que puede haberlos, pese a que han trascendido los pedidos de alejamiento del funcionario señalado como corrupto.

El cerco defensivo creado por los Milei intenta protegerlo, la realidad impone su alejamiento. Por ahora nada definido.

 

 

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