En medio de las negociaciones indirectas mediadas por Doha y con el presidente Donald Trump que no puede terminar la guerra que él mismo inició, Irán le advirtió el jueves a Estados Unidos que cualquier injerencia en el estrecho de Ormuz recibirá “una respuesta decisiva y rápida”, y le recordó a Washington que tal vía marítima, por donde fluye gran parte de los hidrocarburos del mundo, “no es un patio de juegos”.
Un comunicado oficial del Cuartel General Militar de Irán anticipó, sin rodeos, que responderá de manera bélica ante cualquier intervención en el estrecho de Ormuz, bajo control iraní debido a que tales aguas están bajo jurisdicción de Irán y de Omán, en una pulseada de poder con Washington mientras Donald Trump negocia y expresa abiertamente su optimismo, tras el memorándum de entendimiento y el dudoso alto al fuego, en un artilugio para mantener el precio del petróleo en su nivel mínimo a más de cuatro meses de iniciada la guerra.
El Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya también expresó que “todos los buques petroleros y comerciales deben utilizar la ruta fijadas por Irán” para transitar de forma segura por el paso marítimo.
Asimismo, reiteró que cualquier incumplimiento de los protocolos de navegación establecidos “será respondido de manera inmediata y contundente”, lo que, según dijeron, supone un riesgo para la seguridad de las embarcaciones que no acaten las normas.
Las fuerzas militares iraníes se mantienen en alerta máxima ante el posible fin de la tregua con Estados Unidos e Israel; la propuesta desechada por Trump pone en alerta de reinicio de guerra frente al frágil cese de fuego.
Del mismo modo, Ali Abdollahi, comandante del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, advirtió a Estados Unidos e Israel evitar cualquier “error de cálculo” en las procesiones fúnebres que se desarrollarán del 4 al 9 de julio con motivo del funeral del antiguo líder supremo Alí Jamenei, asesinado el 28 de febrero en el día uno de la guerra.




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