A 27 años de aquella trágica jornada, el sábado por la tarde se realizó en General Pico el homenaje a los bomberos voluntarios Javier Pérez y Manuel Olguín, quienes fallecieron un 15 de agosto del año 1999 mientras trabajaban para sofocar el incendio registrado en la planta de PRODINCO.
El acto reunió al cuerpo de Bomberos Voluntarios de General Pico, familiares y allegados de los fallecidos, además de autoridades locales y provinciales y representantes de cuerpos de bomberos de localidades vecinas.
Durante la ceremonia, Omar Pérez, padre de Javier, volvió a tomar la palabra como lo hace cada año. En su mensaje agradeció la presencia de quienes acompañaron el homenaje y destacó especialmente la vocación de servicio de los bomberos: “Bomberos no se fija si tiene plata, si no tiene, si son ricos o pobres; los llaman y ahí acuden”, expresó, al tiempo que agradeció la presencia de los efectivos de General Pico y de los cuerpos de localidades vecinas.
Sin embargo, Pérez también manifestó su preocupación por la escasa concurrencia al acto y reclamó un mayor acompañamiento de la comunidad hacia quienes integran el servicio bomberil.
Finalmente, dejó planteada una propuesta para el próximo aniversario, dirigida especialmente a aquellos bomberos que estuvieron presentes durante la tragedia de 1999. Solicitó que puedan dejar por escrito o relatar cómo atravesaron emocionalmente aquella jornada, marcada por la muerte de sus compañeros.
“Me gustaría hacer un pequeño pedido para el Cuerpo de Bomberos Activo de General Pico: que el año que viene tuviéramos, no sé si relatado o escrito en un papel, cómo se sintieron en ese momento del accidente para poder trabajar y andar toda la noche como estuvieron”, planteó.
La iniciativa busca recuperar no solo los hechos de aquella jornada, sino también las vivencias de quienes debieron continuar trabajando en medio del dolor, y contribuir así a mantener viva la memoria de Javier Pérez y Manuel Olguín y el legado de servicio que dejaron en la comunidad.
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