Fundado el 24 de junio de 1934, el Club Atlético Ferro Carril Oeste de General Pico arriba hoy a sus 92 años de vida. Nacido bajo el impulso de un grupo de padres y vecinos de la Escuela 111, con el transcurrir del tiempo se transformó en una institución que fue protagonizando momentos muy importantes, tanto en el plano deportivo como social, hasta erigirse en una referencia en el centro del país.
La semilla en ese primer momento fue plantada con la premisa de crear un espacio deportivo para los jóvenes pertenecientes a ese popular sector de la ciudad, con el maestro Juan Humberto Morán y el Director de la Escuela, Raúl Aragón Neyra, transformándose en las personas que apuntalaron los pasos iniciales.
En el comienzo de la historia, el barrio contaba con dos equipos, Sportivo Costanero y Talleres, de cuya fusión surgió Ferro Carril Oeste, nombre elegido para honrar al ramal ferroviario que unía General Pico con Telén.
Tuvo un capital inicial de siete pesos, producto de donaciones de quienes formaron parte de los primeros movimientos. En poco tiempo fue ganando más adeptos.
Tras una Asamblea, quedó conformada la primera Comisión Directiva, presidida por José Ferrini. La nómina completa de los dirigentes fundacionales estuvo integrada, además, por Angel Romano (Vicepresidente); Humberto Morán (Secretario); Martín Quiroga (Prosecretario); Juan Villalba (Tesorero); Raúl Aragón Neyra, José Castaño, David Sanz, Mariano Gómez y Otto Suta.
Con el tiempo ingresó en el patrimonio societario el edificio de la calle 10 esquina 17, lugar en que comenzó a funcionar la sede social. Luego, con el fútbol como motor principal, surgió el recordado reducto conocido como “Las tunas”, atento a que cuando se trasladó el club al sitio donde actualmente se encuentra emplazado, la quinta estaba rodeada de tuna. El predio primeramente se alquiló, para luego ser comprado, ubicado en el sector delimitado por las calles 13, 102, 17 y 104.
La faceta social fue adquiriendo predicamento en los años siguientes. En ese sentido, los bailes populares comenzaron a trascender, incluso, los límites de la ciudad. Los memoriosos recuerdan, que en época del apogeo militar en Pico, Ferro dejaba ingresar sin cargo a los soldados de franco. El viejo salón de la 17 y la 10 fue reemplazado por las amplias y cómodas instalaciones de 17 y 102.
Los Carnavales llevaron también el sello de Ferro en una época, siendo recordadas las celebraciones a mediados de la década del 80, un suceso extraordinario, con jornadas que concentraron a miles de personas en derredor de los desfiles de notables carrozas, disfraces, murgas y comparsas, tanto locales como foráneas.
La utilidad permitió a Ferro comprar terrenos en la calle 300, y construir casas. Un predio deportivo y un albergue fueron también eslabones de ese crecimiento institucional.
El nombre de Ferro trascendió en nuestro fútbol, instalándose con predicamento en el ámbito de la Liga Pampeana, para atravesar los límites de la Provincia y tener participación en la escena perteneciente a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Intervino en el recordado Nacional de 1984, compartiendo zona con Boca Juniors, Newell’s de Rosario y Talleres de Córdoba, previo inauguración del Estadio el Coloso, ocurrida el 13 de noviembre de 1983, en un partido del Torneo Regional ante Independiente de Neuquén.
Ferro debutó recibiendo a Talleres de Córdoba, sufriendo una derrota por 3-2. Luego enfrentó a Boca, en lo que fue todo un acontecimiento no sólo para la ciudad, sino para toda la Provincia, logrando un histórico empate sin goles. En la tercera fecha, cayó de visitante frente a Newell’s en el Parque de la Independencia de Rosario por 3-2. En la fecha 4, visitó a Boca, perdiendo 1-0 en la cancha de Vélez. Luego, sumó su segundo punto en el Nacional, igualando 1-1 con Newell’s. Finalmente, cerró su campaña con una derrota de visitante frente a Talleres por 4-1.
Posteriormente, Ferro formó parte del listado de clubes que disputaron la primera edición del Nacional B, jugando dos temporadas en esa divisional (86-87 y 87-88), y logró mantenerse durante muchos años en el tercer escalón del fútbol argentino, jugando el Torneo del Interior 92-93, y una década en el hoy denominado Torneo Federal A (2014-2024).
Otros deportes también fueron dando sus primeros pasos, hasta transformarse en banderas actuales de la entidad de barrio Talleres, como el básquetbol, cuyas primeras incursiones se produjeron en la década del 50, hasta llegar a este presente que lo encuentra animando ediciones de la Liga Federal, y también el cestoball, que comenzó a practicarse a inicios de los 80, una disciplina que le dio a Ferro innumerables alegrías, con conquistas nacionales que lograron trascender, surgiendo nombres muy importantes para el desarrollo del deporte, como María Lidia Pisano, Mónica Ramos, Graciela Ingaramo y Graciela Ruiz.
La actual Comisión Directiva de Ferro, que asumió en el mes de mayo del año pasado, está conformada de la siguiente manera: Presidente: Walter Gonzalo. Vicepresidente: Sylvina Saín. Secretario: Marcelo Corso. Tesorero: Alejandro Well Happel. Protesorero: Jorge Corsi. Vocales: Guillermo Vigna, Marcelo Abascal, Juliana Turrión. Comisión Revisora de Cuentas: Guillermo Ravera, Darío Merino, Fernando Falcón.






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