El episodio más crítico ocurrió alrededor de las 8:30 en una casa ubicada en calle 107 entre 26 y 28. En pocos minutos, la acumulación de agua provocó filtraciones severas: el líquido ingresó por el techo y comenzó a salir incluso por los enchufes, configurando un escenario de alto riesgo por la posibilidad de electrocución.
En la vivienda se encontraban una joven junto a su hija, y también su hermana con otra menor. Fue esta última quien advirtió la gravedad de la situación y dio aviso, lo que permitió activar rápidamente la asistencia.
Ante el avance del agua dentro de la habitación, decidió cortar el suministro eléctrico para evitar una tragedia. La pieza quedó completamente anegada, con importantes daños materiales que incluyeron muebles, un televisor y otros elementos de uso cotidiano.
En el lugar trabajó una dotación de Bomberos Voluntarios, que realizó tareas sobre el techo para drenar el agua acumulada. Según trascendió, el encargado de la inmobiliaria reveló que un pedazo de tanque de agua de fibrocemento estaba tapando el desagüe y nadie sabía cómo había llegado allí.
El problema quedó solucionado y se espera que la casa quede completamente seca para poder restablecer la electricidad.
Tras el episodio, la familia permanece a la espera de respuestas por parte de la inmobiliaria, mientras enfrenta dificultades para reubicarse. Además, la joven madre manifestó su preocupación por la salud de su hija, quien padece broncoespasmo y no puede permanecer en ambientes húmedos.
Otros incidentes en la ciudad
Las inclemencias del tiempo también dejaron su huella en otros sectores de General Pico, donde se registraron diversos hechos que requirieron intervención.
En el estacionamiento del hospital, sobre la calle 17, un árbol de gran porte se desplomó desde la raíz y cayó sobre varios vehículos. Afortunadamente, no hubo personas heridas y los daños en los rodados fueron menores, limitándose a rayones superficiales.
Por otra parte, el Colegio Santa Inés sufrió la inundación de sus patios internos como consecuencia de la gran cantidad de agua acumulada. Ante esta situación, intervino una dotación de Bomberos Voluntarios con equipos de bombeo, logrando desagotar el sector y restablecer las condiciones en el establecimiento.
Pese a los inconvenientes y momentos de tensión vividos durante la jornada, no se registraron víctimas, aunque los daños materiales y las complicaciones evidenciaron el impacto de la tormenta en distintos puntos de la ciudad.
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