Desde hace varios meses se producen diferentes medidas basadas en estrategias distractivas, las cuales procuran sacar de la escena principal al jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei, ex vocero presidencial, Manuel Adorni, porque se entiende que sus desaciertos en los económico y procedimientos institucionales están generando daño a la imagen presidencial y partidaria.
Es evidente y así lo señalan analistas, encuestadoras y consultores, que nada le cierra, a los informes que ha realizado hasta el presente, el alto funcionario.
Sus apariciones en “lugares elegidos exprofeso” solo han servido para agravar su situación personal y la de su esposa, dado los desacertados y “mentirosos” informes que intentan demostrar que su procedimiento, desde todo punto de vista ilegal y transgresor, fue realizado con un margen de error que admite, pero que no lo exculpa, de la acción delictiva que se le imputa socialmente.
Tampoco es entendible el comportamiento empecinado del “dúo” presidencial Javier-Karina, hermanos ellos, que no ceden a la presión que se ejerce desde diversos ámbitos para que se haga efectivo el apartamiento de Manuel Adorni, sometido a la investigación judicial que se le ha iniciado y de donde -presumiblemente- surja la verdad que todos mencionan, que él niega y que pondrá las cosas en su verdadero lugar.
La ansiada decorosa salida no se produce y aumenta considerablemente la incomodidad de quienes comparten el staff gubernamental y de quienes desarrollan actividad en otros ámbitos -uno de ellos el legislativo-, que se sienten utilizados por una de las máximas autoridades del gobierno nacional que hace caso omiso de la moral política, la decencia y el respeto a la ciudadanía que, con su voto, determinó que él pueda ser funcionario.
El ocultamiento de sus “supuestos ahorros en negro” se supone es una de las excusas que se han volcado en las Declaraciones Juradas, que acaba de presentar ante las autoridades competentes, manifestando que en las anteriores los datos han sido falseados. Situación que también demuestra que ha cometido un fraude impositivo.
Salidas aparentemente ya no existen, como dice el refrán: “A confesión de parte relevo de pruebas”, principio jurídico y una máxima popular, que significa que cuando una de las partes reconoce o admite un hecho que le perjudica en un proceso, ya no es necesario que la contraparte presente pruebas para demostrarlo. Simplifica los litigios al dar por ciertos los hechos aceptados.
Es indiscutible. El mismo Adorni, con un desenfado que ha provocado diferentes reacciones, dice suelto de cuerpo que él no es un “chorro” solo que se olvidó de declarar que había encontrado, tras la muerte de su padre, 200 mil dólares, que presuntamente ahorraba su progenitor, y que decidió probar suerte con “bitcoins”, operación con moneda virtual que recién se comenzaba a desarrollar, y que sus ganancias fueron más del doble llegando a tener los 500 mil y pico de dólares -en negro- que guardaba celosamente, eludiendo su blanqueo.
Una mentira tras otra fueron mostrando la verdadera cara del hoy máximo funcionario del presidente, Javier Milei, que se supone salvado por haberse sincerado, sin considerar que ha sido demasiado tarde. Pretende que todos lo vean como el “impoluto” cuando la realidad indica todo lo contrario.
La situación generada en el staff gubernamental y partido: La Libertad Avanza, sumado al malestar de quienes son aliados pero no quieren verse envueltos en un problema de esta naturaleza, se sigue agravando y separando internamente a quienes sostienen -por lo menos hasta ahora- a un presidente que se niega a reconocer que debe apartar a su “estrecho” colaborador, antes que proceda la Justicia y el daño sea mucho más profundo.
En estos momentos se está intentando formalizar la moción de censura que necesita la oposición para remover al jefe de Gabinete Manuel Adorni, norma incorporada en la reforma de la Constitución de 1994. Este procedimiento jamás se aplicó hasta ahora.
Para concretar esta gestión existen diversas alternativas que están contempladas en el los artículos de la norma constitucional que, según abogados constitucionalistas consultados por diferentes medios, se presta para diferentes interpretaciones.
Las explicaciones varían y manejan ambas “bibliotecas”. La que sopesa la eventual remoción del jefe de Gabinete para lo cual deben reunirse una cantidad suficiente de votos, mayoría absoluta en ambas cámaras, que lo haga viable. Después, hay diferentes consideraciones ante la posibilidad de que el presidente, Javier Milei, vuelva a designarlo en el cargo en caso de que el Congreso avance con su destitución.
Esa es una facultad que, según la Secretaría Parlamentaria, se encuentra contemplada por la normativa vigente y podría modificar todo el escenario que se estaría gestando tanto en Diputados como en el Senado.
Estas demoras que se están produciendo obedecen simplemente a la búsqueda de salidas, dado que para Javier y Karina Milei, Manuel Adorni no debe y aparentemente “No puede” dejar el cargo.
Las razones solo ellos las conocen. Según un consultor, si llegan a conocerse, por qué no pensar que es el fin del mandato mileiano.



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