En la previa del clásico pampeano, el entrenador Emiliano Arce dialogó con La Reforma y analizó el presente de su equipo, la importancia de recuperar la identidad de juego, el impacto de las lesiones y las expectativas para la etapa decisiva del campeonato.
Si bien Ferro ya garantizó el liderazgo de la zona, el entrenador destacó que el principal objetivo pasa por volver a encontrar la versión que llevó al equipo a encadenar nueve victorias consecutivas.
“Más allá del récord en sí, necesitamos recuperar nuestra identidad luego de los últimos partidos donde no pudimos imponer nuestro ritmo. Es clave volver a ser un equipo vertical, que juegue un alto número de posesiones y ataque en los primeros segundos. Una vez que termine la fase regular veremos el récord y nos enfocaremos en lo que viene”, explicó.
A lo largo de la temporada, Ferro logró sostener su rendimiento pese a las lesiones y a la llegada de reemplazos temporales. En ese sentido, Arce destacó la rápida adaptación de los jugadores que se sumaron y, especialmente, el compromiso del plantel que ya formaba parte de la estructura.
“Tanto Maeso como Rosende se adaptaron muy bien al equipo y nos dieron su impronta, pero fueron los que ya estaban los que hicieron que se adapten fácilmente y los que nos mantuvieron jugando con nuestro estilo. Es importante que el equipo se adapte a las dificultades y siga adelante a pesar de las bajas”, señaló.
Además, remarcó que uno de los desafíos actuales pasa por recuperar el ritmo competitivo de los jugadores que regresan de sus respectivas lesiones para llegar en óptimas condiciones a los cruces eliminatorios.
Respecto a la identidad de juego, el entrenador aseguró que desde el inicio del proyecto buscaron construir un equipo intenso y agresivo desde la defensa.
“Armamos el equipo pensando en jugar a partir de la presión defensiva. Lo conseguimos en la mayoría de los partidos y por ahí las lesiones nos llevaron a buscar otras formas en los últimos encuentros. Nos sentimos cómodos siendo agresivos en todo el campo, pero la búsqueda está en ser un equipo que controle el ritmo de juego”, sostuvo.
Y agregó una frase que refleja la ambición del cuerpo técnico: “Todavía no somos el equipo que queremos ser. Buscamos tocar nuestro techo en los cruces que se nos vienen”.
Sobre las dos derrotas consecutivas con las que llega Ferro a este compromiso, Arce evitó dramatizar la situación, aunque reconoció que el equipo debe corregir aspectos de cara a los playoffs.
“Las derrotas son parte del proceso y claramente nos ocupan. Son información que tenemos que tomar para seguir mejorando. Tuvimos un sprint de nueve victorias consecutivas que logramos con una identidad muy marcada”, afirmó.
En esa misma línea, explicó que las bajas físicas obligaron a reducir la rotación y eso terminó pasando factura en los últimos compromisos. “Sabemos que tantos jugadores tocados nos llevaron a acortar la rotación y pagamos el precio del cansancio. Igual no lo usamos como excusa. Tenemos que seguir trabajando y reponernos rápido para el partido con All Boys”, aseguró.
Finalmente, el entrenador palpitó el duelo del sábado y destacó el atractivo que tendrá el enfrentamiento entre dos de los grandes protagonistas de la región.
“Será un partido hermoso para todos. Son dos equipos protagonistas que siempre se entregan al máximo y con estilos muy diferentes. All Boys busca dominar cerca del aro y Ferro juega a un ritmo alto a partir de la generación de sus perimetrales. El que logre imponer su estilo se llevará el juego”, analizó.
Por último, dejó un mensaje para los hinchas verdolagas: “Que nos acompañen como hasta ahora. No podríamos haber llegado hasta acá sin ellos”.
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