El cónclave, que se extendió por más de tres horas, reunió a una nutrida representación del PRO: junto a Macri, participaron la vicepresidenta Soledad Martínez, el secretario general Facundo Pérez Carletti, el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, la diputada nacional María Eugenia Vidal, Ritondo y el intendente de Mar del Plata Guillermo Montenegro. Entre los legisladores presentes destacaron Silvia Lospennato, Martín Yeza, Fernando de Andreis, Antonela Giampieri, Florencia De Sensi, Martín Maquieyra, José Núñez, María Sotolano, Sofía Brambilla, Javier Sánchez Wrba, Gisela Scaglia y Martín Ardohain. También se sumaron senadores como Alfredo de Angeli y dirigentes provinciales de Río Negro, Misiones, Mendoza y La Rioja.
La reunión se desarrolló en un clima de unidad aparente, pero con el fantasma de las divisiones recientes acechando. En las últimas semanas, el PRO sufrió una “sangría” de al menos ocho diputados hacia LLA, impulsada por el sector liderado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich: Damián Arabia, Sabrina Ajmechet, Laura Rodríguez Machado, Silvana Giudici, Patricia Vázquez, junto a los electos María Luisa González Estevarena, Carlos Almendara y Belén Avico. A esto se sumó la renuncia de Diego Santilli para asumir como ministro del Interior, lo que redujo el bloque amarillo a 16 integrantes.
Fuentes cercanas al encuentro minimizaron el impacto, pero advirtieron que el objetivo es “frenar nuevas fugas” y evitar que el partido se diluya en el oficialismo. Desde una alta fuente de la Mesa Nacional del PRO, consultada tras el cierre de la reunión, se describió el avance como un movimiento estratégico: “Hoy dimos un pasito hacia mayor autonomía, de a poco peleamos la guerra. Hoy avanzamos un casillero: bloque propio, no interbloque con LLA”. La fuente enfatizó que esta decisión no implica un quiebre total con el Gobierno, sino una forma de preservar la esencia del partido: “Sigue Cristian Ritondo como presidente del bloque que por ahora contará con 16 diputados”.
Respaldo
Otro eje central de las deliberaciones fue la relación con el Ejecutivo. El PRO ratificó su respaldo a las reformas estructurales impulsadas por Milei-laboral, impositiva y el presupuesto 2026-. “La idea es apoyar las reformas laboral, impositiva y presupuesto porque son nuestras ideas pero ser firmes en la libertad en sentido más amplio: libertad de expresión, respeto a las instituciones, infraestructura. Destacar la importancia de la gestión y el equipo, en definitiva: ser pro”.
El encuentro también sirvió para proyectar el futuro electoral. Macri reiteró su intención de construir un candidato propio para las presidenciales de 2027, en un guiño a la interna que incluye a Vidal, Ritondo y posibles figuras como Jorge Macri o Montenegro. La ausencia de Bullrich y Santilli fue notoria, pero no se anunció expulsiones formales, priorizando la “mesa de unidad” que incluya a todos los sectores.
En síntesis, la reunión marcó un giro hacia la consolidación interna del PRO: un bloque autónomo que acompañe al Gobierno en lo económico, pero defienda con firmeza las instituciones y la libertad de expresión.
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