Según la información oficial divulgada, “la medida se enmarca en el contexto de la emergencia ígnea” y se vincula a “la necesidad de fortalecer la gestión institucional y el desarrollo de las acciones operativas desplegadas frente a dicha situación excepcional en el Parque Nacional Los Alerces”.
El objetivo de la medida es “asegurar la adecuada tutela de los bienes ambientales protegidos” y apagar las llamas que afectan el territorio desde el 8 de diciembre pasado, momento en el que un rayo impactó en el Lago Menéndez.
El gobernador Ignacio Torres reclamó a la administración nacional que tome cartas en el asunto para normalizar la situación.
El pedido fue acompañado por un duro pronunciamiento de la Cámara de Turismo de Chubut, que acusó a las autoridades del Parque de “incumplimiento de los deberes inherentes a sus funciones” y una “deficiente conducción operativa” durante la emergencia ígnea que ya provocó daños ambientales, sociales y económicos de gran magnitud.
En un comunicado dirigido al presidente de la Administración de Parques Nacionales, Sergio Martín Álvarez, la Cámara advirtió sobre “negligencia, falta de previsión, errores estratégicos y una comunicación institucional inadecuada”, al tiempo que denunció la falta de articulación con autoridades locales, la subestimación del riesgo y la demora en la solicitud de apoyo logístico y aéreo.
Más de 400 brigadistas participan activamente de los operativos de emergencia y son respaldados por helicópteros, aviones hidrantes y autobombas forestales. La escasez de precipitaciones complica el trabajo de los bomberos, mientras las autoridades estudian permanentemente las zonas más afectadas.
La Administración de Parques Nacionales reiteró a los habitantes que se mantengan informados por los medios oficiales y respeten las normas impuestas.
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