VIERNES 14 de Agosto de 2026
 
 
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Guido Vázquez colgó los botines 

El “Capitán Eterno” de Estudiantil cerró una vida ligada al fútbol

Después de 30 años vistiendo los colores del Bohemio, Guido Vázquez disputó el domingo su último partido como futbolista. Comenzó a los 6 años y se retiró a los 36 en el Próspero Jáñez, el mismo estadio que lo vio crecer. Antes del encuentro recibió un emotivo homenaje y la cinta de “Capitán Eterno”.

El domingo pasado no fue un partido más en el estadio Próspero Jáñez. Más allá del encuentro que Estudiantil de Eduardo Castex disputó frente a Ferro de Alvear por la Liga Pampeana, la jornada estuvo marcada por la despedida de Guido Vázquez, uno de los jugadores más representativos de los últimos años de la institución.

A los 36 años y después de tres décadas ligado al fútbol, Vázquez decidió colgar los botines. Lo hizo en su casa, en la cancha que comenzó a recorrer cuando apenas tenía seis años y donde atravesó todas las categorías hasta transformarse en referente y capitán de la Primera División.

Homenaje al “Capitán Eterno”

Antes del comienzo del partido, Estudiantil preparó un reconocimiento especial. El presidente de la institución, Lucas Bruno, y el vicepresidente “Chachi” García le entregaron una camiseta del club y la cinta que lo reconoce como “Capitán Eterno”. Fue un momento cargado de emoción, acompañado por su esposa y sus hijos, además de dirigentes, compañeros y allegados a la institución.

La cinta tiene además un significado particular. Durante varios años Guido llevó como capitán un brazalete con el símbolo de las Islas Malvinas, presente en cada uno de sus partidos y convertido también en una imagen característica de su extensa trayectoria con la camiseta bohemia.

“Llegó el día”

En diálogo con este medio antes de disputar su último encuentro, Vázquez reconoció que la decisión de retirarse se fue construyendo con el paso del tiempo. “Llegó el día. La idea ya empezó a sentirse en los entrenamientos y en varias cosas. También veo que me estoy perdiendo competencias de mi hijo y entendí que era el momento”, expresó. No fue una decisión sencilla después de una vida prácticamente entera dentro del club. “Siempre voy a estar agradecido porque Estudiantil me dio muchísimo. Es un club muy grande y lo llevo adentro. Empecé a jugar a los seis años y hoy tengo 36. Es una vida entera”, señaló.

“Siento que no me faltó nada”

Al repasar su carrera, el histórico capitán aseguró que se marcha satisfecho por todo lo vivido. “Siento que no me faltó nada. El fútbol y Estudiantil me dieron más de lo que alguna vez imaginé. Siempre perdés muchas más veces de las que ganás, pero estoy orgulloso de todo lo que viví, de mis compañeros y de los dirigentes que estuvieron”, manifestó.

Vázquez recorrió todas las categorías del club y tuvo la posibilidad de celebrar importantes conquistas con la camiseta tricolor. “Pude ganar ligas, Provinciales y también la B. Me llevo muchísimo. Siempre voy a estar ligado al club, pero llegó el momento de dar un paso al costado en varios sentidos, descansar y disfrutar otras cosas”, explicó.

Un mensaje para los más jóvenes

Treinta años dentro de una cancha también le permiten dejar un mensaje para quienes recién comienzan el camino que él recorrió. “A los más jóvenes les digo que la única manera de llegar a esta edad jugando es entrenando y cuidándose. No hay otra. El fútbol me dejó muchísimos amigos y compañeros, y eso es algo que me llevo para siempre”, destacó.

Guido Vázquez cerró así una etapa difícil de resumir solamente con partidos, campeonatos o resultados. Fueron 30 años defendiendo los mismos colores, desde aquel chico de seis años que comenzó a patear una pelota hasta convertirse en capitán y referente de la Primera División. 

El domingo, en el Próspero Jáñez, el resultado quedó en un segundo plano para una parte de la historia de Estudiantil. Guido colgó los botines, pero la cinta quedó para siempre: “Capitán Eterno”.

E. Castex (C)
 

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