Argentina completó una gran campaña en el Grupo D, donde obtuvo cinco victorias y una sola derrota para finalizar en el segundo puesto y avanzar con buenas perspectivas a la próxima instancia del certamen. En ese recorrido, Deck se consolidó como el principal referente del equipo nacional.
El jugador del Real Madrid promedió 16,8 puntos, cinco rebotes y 2,6 asistencias por partido, además de registrar una valoración media de 18. Su aporte fue determinante tanto en ataque como en defensa y le permitió convertirse en el máximo anotador argentino de la fase inicial.
En total, el alero sumó 84 puntos en los cinco encuentros que disputó, superando a Gonzalo Corbalán, que anotó 71, y a Facundo Campazzo, que finalizó con 65 unidades. Tanto Deck como el base cordobés participaron en cinco de los seis partidos del seleccionado y solamente se ausentaron en la derrota ante Uruguay, disputada en Buenos Aires, debido a sus compromisos con el Real Madrid.
La elección del santiagueño dentro del equipo ideal ratifica su vigencia y su condición de líder dentro de una generación que continúa siendo protagonista en el continente. Su experiencia y jerarquía fueron fundamentales para sostener el nivel del equipo en una competencia cada vez más exigente.
El quinteto ideal quedó conformado por Brandon Knight, de Estados Unidos; Andrés Feliz, de República Dominicana; Kyle Wiltjer, de Canadá; Joaquín Rodríguez, de Uruguay, y el propio Deck.
El premio al Jugador Más Valioso de la primera fase fue para Rodríguez, figura del seleccionado uruguayo que terminó en el primer puesto del Grupo D con una marca histórica de cinco triunfos y una derrota. El escolta promedió 15,8 puntos, 6,2 rebotes y 6,7 asistencias por encuentro.
Con esta distinción, Deck vuelve a posicionarse entre las grandes figuras del básquet continental y reafirma su papel como una de las piezas más importantes de la Selección Argentina en el camino hacia la próxima Copa del Mundo.
Escriba su comentario