La capacitación comenzó el 17 octubre y finalizó el el 30 de noviembre pasado, donde quienes la completaron integrarán los Grupos Especiales de la Policía de la provincia de La Pampa.
De la misma participaron efectivos policiales de otras provincias, como la Fuerza Policial Antinarcótráfico de Córdoba y personal de Fuerzas Especiales de Río Negro junto a efectivos pampeanos.
“Fueron 27 cursantes, de los cuales finalizaron 9; 5 pampeanos, 3 de Córdoba y un efectivo de Río Negro; es destacable mencionar que entre ellos, los pampeanos, finalizó una mujer, algo muy meritorio porque se le exigió lo mismo que a cualquier otro cursante, habiéndose eximido en todas las materias, en su actitud, valores, compañerismo y tanto en la faceta académica como en la práctica, donde se evaluaron varias cuestiones y es muy meritorio porque las mujeres van ocupando lugares que antes eran impensados, es la cuarta mujer que termina el curso básico en el transcurso de estos diecinueve”, relató Martín Portillo, jefe del Grupo Especial de General Pico, a La Reforma.
Por su parte, el oficial de Policía Néstor Pregno, se refirió al desarrollo de las jornadas y dijo que “las etapas fueron, en primer lugar, Monte y Orientación en Terreno, que se realizó en la ciudad de Santa Rosa, luego, después de 7 días, retornaron a General Pico donde tuvo lugar la de Rescate en Altura, a cargo del Sargento Herradón; seguidamente se volvió a la ciudad capital y se dio inicio a la etapa de Tiro, y después de 30 días de curso, se concretó la de Combate a Cuarto Cerrado, donde el cursante aplicó todo lo aprendido a lo largo de las etapas anteriores”.
“Fue un curso evolutivo, donde se lo acompañó al cursante a que supere los diferentes dictámenes operativos, ya que luego de todo esto, estaría en condiciones de integrar la unidad; profesionalmente fue muy fructífero, es de destacar el esfuerzo y el empeño que pusieron ya que inicialmente los primeros días solo cuentan con su voluntad, con su arraigo, su valentía y sus ganas”, señaló.
La capacitación tuvo instancias personales, emocionales, psicológicas, físicas y operativas, tratándose de una propuesta que requirió de mucho trabajo. Durante este período, las actividades iniciaron a las 7:00 de la mañana y finalizaron entrada la noche, incluso con escasas horas de sueño de los cursantes para simular un estrés necesario para ser evaluados. Esta cuestión es requerida para poder afrontar y estar preparados ante situaciones, por ejemplo, de toma de rehenes, de una persona atrincherada, un motín carcelario, “somos justamente Fuerzas Especiales porque estamos preparados para soportar ese tipo de estrés y responder ante cualquier situación de crisis”, afirmó.
Rappel Táctico y Rescate
Esta actividad fue observada por varios piquenses, ya que se desarrolló en el edificio del Concejo Deliberante y en el Edificio Galería. El Sargento Herradón explicó que “somos especialistas en tierra, agua y aire, por lo que debemos también especializar en todo esto al cursante; es una etapa en donde se maximiza la seguridad de todos y se sumó al Cuerpo de Bomberos Voluntarios, en la parte de Rescate, logrando así un trabajo articulado en equipo y multiplicador”.
El trabajo se inició desde una altura mínima y “ las vamos subiendo a medida se va dando la evolución del curso, el participante experimenta realmente una nueva sensación”.
También participó la Décima Brigada del Ejército Argentino que colaboró con gomones para realizar operaciones anfibias y sembrado de costanera.
Destacó el buen grupo de instructores que se formó durante las jornadas, que brindaron mucho conocimiento, y resaltó la participación y la buena voluntad de la instituciones que cedieron sus espacios para que la capacitación se pueda concretar.
Fuerzas Especiales
“Las Fuerzas Especiales hablamos el mismo idioma, no somos súper hombres, somos hombres especiales que tenemos una característica distinta y estamos al servicio de la gente; cuando se anuncian estas capacitaciones recibimos llamados de todo el país, eso es algo muy lindo y nos llena de orgullo, esta actividad nos une y sabemos lo que siente cada cursante, que se arriesga de forma profesional a madurar, porque es algo que ya vivimos nosotros y celebramos el éxito de cada uno de ellos”, aseguró Portillo, a lo y agregó “somos hermanos de la fuerza y ese es un vínculo muy grande”.
Ante la consulta de ser parte de una fuerza que se muestra mucho más descontracturada con el paso de los años, con valores como la integridad, la moral, el compañerismo, la hermandad, la constancia, el esfuerzo y la preparación, el Comisario refirió que “estamos integrados dentro de la sociedad y somos parte de la misma, somos padres, hijos, hermanos, esposos, todos cumplimos un rol; los equipos de trabajo se conforman aprendiendo a escuchar al otro más allá de la jerarquía” y aseguró “todo hace que cada año el curso salga mejor, vamos avanzando y sumando a la institución nuevas iniciativas”.
“Nuestra función principal es salvar vidas, tanto de víctimas como de victimarios, abordando una determinada situación y resolviéndola de la mejor forma, siempre privilegiando la vida; nosotros entrenamos para lo peor, a veces la gente no tiene conciencia de lo que cuesta ser un hombre táctico, ya que es un contínuo entrenamiento esperando ese conflicto”, sostuvo.
Finalmente los efectivos entrevistados destacaron el acompañamiento de sus familias en cada aspecto de sus carreras, “Dios, Patria y Familia, ese es el concepto, y esta última es la base y la fortaleza de todo, es quien siempre va a estar en el mejor y en el peor momento de nuestras vidas, somos hombres íntegros de Fuerzas Especiales porque tenemos un excelente apoyo familiar, y enaltecemos siempre nuestro emblema distintivo, que es la boina verde, a la cual respetamos y es nuestro tesoro más preciado”.
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