Desde los primeros minutos, el local dejó en claro su postura. Con intensidad, presión alta y buen trato de pelota, Costa Brava se hizo dueño del mediocampo y marcó el ritmo del juego. La circulación fue prolija y constante, con participación activa de sus volantes, que encontraron espacios para lastimar a una defensa visitante que nunca logró afirmarse.
Pico FBC se vio superado en todos los sectores. Le costó recuperar la pelota, pero aún más sostenerla. Cada intento de salida se encontró con la presión rival, lo que generó pérdidas rápidas y escasas posibilidades de progresar en ataque. El equipo de Ramiro Leguizamón quedó partido, sin conexión entre líneas y obligado a resistir durante gran parte del encuentro.
Con ese panorama, el primer gol no tardó en llegar. Matías Roldán capitalizó una de las tantas aproximaciones y abrió el marcador, reflejando en el resultado lo que ya era evidente en el desarrollo. Lejos de conformarse, Costa Brava siguió buscando, manteniendo la intensidad y el control del partido.
En el segundo tiempo, el trámite no cambió. El conjunto local continuó siendo protagonista, manejando los tiempos con inteligencia y mostrando solidez en todas sus líneas. La defensa respondió con firmeza y el arquero Gabriel Argüello prácticamente no tuvo intervenciones exigentes, producto del dominio colectivo.
El golpe definitivo llegó tras una jugada desafortunada para la visita: Darío Pereyra, en su intento por despejar, terminó enviando la pelota al fondo de su propio arco. Ese segundo tanto terminó de cerrar una noche claramente favorable para Costa Brava, que ya había hecho méritos suficientes para ampliar la diferencia.
Más allá del resultado, lo más destacado fue el funcionamiento del equipo de Carante. Mostró orden, intensidad y una idea de juego clara, aspectos que lo convierten en uno de los conjuntos más sólidos del torneo. La regularidad empieza a ser su principal virtud y un argumento fuerte para ilusionarse.
Con este triunfo, Costa Brava alcanza los 13 puntos (4 victorias, 3 empates y 1 derrota) y se posiciona como líder momentáneo, a la espera del resto de la fecha. La confianza crece y el equipo responde dentro de la cancha.
En contrapartida, la realidad de Pico FBC sigue siendo preocupante. Cierra la tabla con apenas un punto y sin victorias, mostrando dificultades tanto en lo futbolístico como en lo anímico. El equipo necesita reaccionar rápidamente si quiere revertir este presente.
Costa Brava festejó ante su gente, dominó con claridad y dio otro paso firme en su objetivo de ser protagonista en la Liga Pampeana.
Costa Brava 2 - Pico Football Club 0
Estadio: Nuevo Pacaembú
Árbitro: Iván Ramonda.
Goles: Matías Roldán (C), Dario Pereyra (EC)
Costa Brava: Gabriel Argüello, Pablo Frías, Lucas Gutiérrez, Paulo Mansilla, Agustín García, Tiago Ilarregui, Yoel Luna, Mariano Baroni, Daniel Cabezas, Bautista Ansaloni, Nicolás Pilidan. DT: Jonathan Carante.
Pico Football Club: Matías Mansilla Pauluchi, Ramiro Soria, Fabricio Torres, Darío Pereyra, Tomás Rodríguez Chiesa, Enzo Pérez, Benjamín Bravo Sosa, Joaquín Arrieta, Facundo Petisco, Maximiliano García Pérez, Matías Casado Della Croce. DT: Ramiro Leguizamón.
EPI: Costa derrotó 2-0 a Pico FC y es puntero de la Liga Pampeana.
FOTO: Costa Pampeana.




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