Cabe recordar que en la primera etapa, el personal de la Secretaría de Ambiente y Servicios Públicos realizó una evaluación de riesgo sobre los 77 árboles presentes en el espacio público, a fin de identificar ejemplares enfermos, secos o con riesgo de caída, priorizando la seguridad de quienes transitan y disfrutan diariamente de este lugar.
A partir de ese relevamiento, se llevó adelante la poda aérea de 60 árboles y la extracción de 15 ejemplares decrépitos y ahuecados.
La elección de las nuevas especies colocadas, adquiridas en viveros de la ciudad y también del provincial, contempló su adaptación a las condiciones ambientales de General Pico, su porte, requerimientos de mantenimiento y los beneficios ecosistémicos que aportan.
Entre ellas se encuentran lapachos, plátanos, tipas, sóforas, fresnos y nativas como azahar de monte, jarilla y molle. Estas últimas fueron incorporadas en un cantero ornamental especialmente destinado a su desarrollo.
La idea es poner en valor la flora autóctona, promover la biodiversidad, favorecer la presencia de fauna asociada y generar un espacio con identidad regional, complementando la función paisajística y educativa de la plaza.
Esta estrategia busca preservar y fortalecer la masa forestal local mediante intervenciones sustentables. Entre sus principales objetivos se encuentran aumentar la cobertura arbórea, mitigar el efecto de isla de calor, mejorar la calidad del aire, optimizar los recursos destinados a su mantenimiento y garantizar la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos a largo plazo.
Con la finalización de estas tareas, la plaza San Martín cuenta con un arbolado más seguro, planificado y preparado para seguir brindando beneficios ambientales y sociales a toda la comunidad.
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