DOMINGO 10 de Mayo de 2026
 
 
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Claman porque Adorni se vaya...

Los desaguisados que se siguen destapando con relación a los excesos en los que ha incurrido quien fuera vocero presidencial, hoy Jefe de Gabinete, “apenas un periodista”, Manuel Adorni están levantando polvareda y ya son muchos los funcionarios y afines que le piden que de un paso al costado.

En realidad, nada justifica -salvo un posicionamiento antojadizo o interesado- que el funcionario cuestionado siga desarrollando tareas gubernamentales y manteniendo dotes de mando.

Las circunstancias que lo hacen cercano al presidente libertario y del riñón del “Jefe”, Karina Milei, Secretaria General de Presidencia, no están sustentados en argumentos sólidos, respaldados por formas jurídicas que pongan en evidencia que no hay acciones de corruptela ni deficiente cumplimiento de los deberes de funcionario público, que ameriten defenderlo.

Todo lo hasta ahora sacado del lugar donde se guarda la basura -debajo de la alfombra- más aquello que se suma día a día, pone en evidencia que no solo es Adorni y su avaricia que lo ha llevado a cometer ilegalidades y pasar a ser un “millonario” oficialista con los dineros que utilizó y que pertenece a los argentinos.

Es extremadamente extraño el escudo de protección que ha levantado el presidente Javier Milei y su hermana para mantenerlo, cuando sus reacciones, en otras oportunidades y con otros funcionarios, fue inmediatamente pedirles que se alejaran de sus cargos.

Hablar de moral política, decencia en el manejo de fondos nacionales que pertenecen a toda la sociedad aportante y dejar que siga militando en el poder un personaje que está destruyendo esos paradigmas, suena incomprensible o comprometido.

Los sucesos que se pueden considerar delitos, irregularidades administrativas no controladas; manejo de las “cajas” de determinadas reparticiones del ámbito del Poder Ejecutivo y organismos descentralizados, señalan que el gobierno de Javier Milei es más “casta” que los anteriores, pero pintada de “violeta”.

Cuando un periodista, por caso Carlos Pagni, sugiere que la fundación “El Faro”, que integra Adrián Ravier, se usa para pagar sobresueldos a funcionarios y legisladores nacionales y se pregunta: “¿Cuál es el nivel de involucramiento del Gobierno? ¿Los fondos provienen de una operación privada y hasta ahora desconocida? ¿Se utilizaron fondos de la SIDE? ¿La Fundación Faro, que financió a LLA, otorga dinero entre los funcionarios? ¿Existe un sistema de sobresueldos?”, está pegando en la “matadura” oficialista.

Todos cuestionamientos que ha realizado el citado comunicador son para que la sociedad piense que se equivocó en el 2023, y las pruebas lo ratifican y avalan.

También un periodista con ciertas afinidades con el mileismo, aunque pretende inteligentemente colocarse en el andarivel de los “independientes”, Eduardo Feimann, publicó una carta donde le reclama a Manuel Adorni que se vaya, que renuncie y evite “hacerle más daño al presidente Milei”.

Nada de esos conceptos vertidos por conocidos profesionales difiere de muchas columnas periodísticas y/o interpretaciones que se realizan en programas televisivos, redes sociales o programas de streaming que sostienen que “algo huele mal en Dinamarca”.

No es ya una cuestión ideológica, sino un claro sentido de responsabilidad informativa que está indicando que el “paraíso” que muchos procuraron hacer ver a sus escuchas o televidentes, hoy es una “hoguera” donde se cocinan irregularidades por doquier, mostrando que el gobierno no es transparente, y se mantiene, enfermizamente, en la posición de que “Las cosas van mejor”; claro, si se refiere a sus funcionarios es cierto, se están convirtiendo en la nueva casta millonaria con lo que le sacan a instituciones de bien público, a los jubilados, a los discapacitados, a las universidades, entre otros fondos que utilizan para sus fines.

A lo largo de estos dos años y meses, el gobierno libertario ha logrado sortear dificultades de diversa índole y pudo mantener debajo de la “alfombra” toda la mugre que señalaba que nada había cambiado, a excepción de las formas.

Arrancaron con las dádivas empresarias para la campaña, luego con la venta de cargos, apareció el “impoluto” Espert, casi con simultaneidad el caso $Libra, el 3% que Spagnuolo denunció le destinaban a Karina Milei de los negociados de Andis; hubo otros menores. Luego Adornis, Reidel y si siguen escarbando es factible que muchos más estén yendo a “Luján para salvar su alma”.

Cunde la desesperación entre los miembros del staff gubernamental. Ya son notorios los trascendidos de muchos funcionarios que sostienen que Adorni debe irse o lo deben ir, como una medida que detenga el profundo deterioro social que se está generando en las filas de La Libertad Avanza.

Por supuesto, como ya es una habitualidad en el presidente libertario, cuando el fuego amenaza con quemarlo a él y a su hermana Karina, emprende un viaje que le sirve para enfriar y resolver -a su criterio o al del “Jefe”- qué deben hacer al volver. Ya es un “chimento” con sólidas bases que Martín Menem podría ser el nuevo Jefe de Gabinete y que su lugar lo ocuparía Luis Petri.

Pero todo se trata, aún, de charlas de “cocina”, nada definitivo que permita tener certeza en las actitudes presidenciales a futuro.

El “incendio” avanza merced a los fuertes vientos que diariamente se producen. Adorni está al “spiedo” y ya no resiste más las defensas que pretenden establecer tanto Milei como la Secretaria General de la Presidencia.

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