Luego de una reunión con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, Caputo remarcó el nivel de confianza alcanzado con el organismo. “Fue una reunión muy agradable porque hay una relación de confianza. Está superimpresionada con los logros”, sostuvo ante periodistas.
El eje central de la estrategia oficial pasa por garantizar financiamiento sin recurrir al mercado internacional a tasas elevadas. En ese marco, Caputo explicó que el Gobierno apunta a reunir alrededor de u$s10.000 millones a través de tres vías complementarias.
Por un lado, se buscarán u$s4000 millones de bancos privados mediante garantías otorgadas por organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. A esto se sumarán otros u$s4000 millones mediante licitaciones de bonos en dólares en el mercado local y, finalmente, unos u$s2000 millones provenientes del proceso de privatizaciones.
Caputo detalló que el esquema cuenta con el aval del FMI y se apoya en una ingeniería financiera diseñada junto a los organismos multilaterales. En el caso del Banco Mundial, explicó que tendrá un rol integral en la implementación de garantías por unos u$s2000 millones, mientras que el BID aportará garantías por u$s550 millones, que permitirían apalancar financiamiento adicional.
“Con la garantía del BID, los bancos después nos hacen una propuesta que en este caso va a ser probablemente de dos a uno”, señaló, lo que implicaría obtener cerca de u$s1100 millones adicionales. El atractivo principal de este mecanismo es el costo: las tasas se ubican entre el 5,5% y el 6,5%, muy por debajo del 9,5% o más que la Argentina debería pagar si acudiera hoy al mercado internacional.
Caputo también destacó que el FMI validó la estrategia económica y que la segunda revisión del acuerdo, que habilitará un desembolso cercano a u$s1000 millones, es “muy buena” y “absolutamente cumplible”.
Además, remarcó que el organismo fue “muy respetuoso” del programa argentino y que no exigió reformas inmediatas en materia tributaria, en línea con la postura oficial de mantener el superávit fiscal como eje central.
El titular de Economía subrayó que el vínculo actual con el FMI marca un cambio respecto a etapas anteriores. “Hay una relación de confianza que nunca hubo entre la Argentina y el Fondo”, afirmó. Según relató, Georgieva incluso destacó el desempeño del país frente a shocks externos recientes y valoró los resultados alcanzados por el programa económico.
En ese contexto, el Gobierno apuesta a consolidar este respaldo internacional como pilar clave para estabilizar la economía y sostener el proceso de refinanciamiento sin recurrir a condiciones más costosas en los mercados globales.
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