MIÉRCOLES 16 de Septiembre de 2026
 
 
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Esa pareciera ser la salida más clara que plantea el presidente de la Nación, Javier Milei, cuando, en una retorcida interpretación de la realidad, pretende que empresarios, periodistas y quienes lo escuchan sepan que el gobierno está ocupado en otra cosa y poco le importa que pasen hambre, no tengan para remedios y estén comprometidos económicamente con entidades de préstamo y crediticias.

La mora puede surgir por diversas circunstancias, no todas atribuibles a un desmanejo del gobierno de turno que anunció recuperación y solo hay “ninguneo” hacia quienes están soportando los efectos de la desregulación y transformación del Estado. La desatención de los efectos de una inexistente microeconomía y privilegiar la macro, el gran empresariado, el libre mercadismo y la liberación importadora por sobre las posibilidades de la ciudadanía de enfrentar semejantes cambios, son parte de los males que Milei se niega a ver o sostiene que no existen y que son obra de los “kukas”.

El presidente, tras un “retiro espiritual” de casi 10 días, volvió y se mostró para cumplir una agenda de discursos en entidades empresariales con presencia de analistas de todo tipo y naturaleza, casi exclusivamente para justificar y refutar las duras críticas que han ocupado el principal escenario político del país, basadas en el debate por la morosidad y ratificar que no habrá intervención oficial.

Estas afirmaciones acompañaron un furibundo ataque al periodismo, economistas que disienten y sectores políticos opositores en el 142º aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario.

El mandatario aseguró que los bancos refinancian las deudas de morosos al 20% a tres años y remarcó que la solución pasa por más educación financiera, no por asistencia estatal a los deudores.

Entre las -por momentos- incoherencias dialécticas presidenciales, que preocuparon a muchos de los presentes, manifestó que: “No hay margen para responsabilizar al Gobierno”.

Es allí donde todos o casi todos se preguntan: si no es por efecto de las reformulaciones emprendidas por el gobierno, qué está sucediendo ¿Por qué es?
El libertario, por momentos dubitativo, como si el pensamiento no estuviera en relación directa con sus palabras, fue categórico al descartar cualquier vínculo entre las decisiones oficiales y el crecimiento de la mora. “No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad”. Esto sorprendió y no para bien a la casi totalidad de los asistentes al encuentro.

En esa áspera exposición, con abundancia de insultos, denostaciones, subestimación generalizada de los que no piensan como él, subrayó: “¿Ustedes recuerdan todas las cosas que hicieron los que quieren que volvamos al pasado? Ahora entramos como imbéciles nuevamente diciendo: “No, el problema es la morosidad”. Me niego a creer que seamos tan pelotudos”. ¡¡¡Bien por el vocabulario del presidente!!!

El primer mandatario manifesta claramente un desborde emocional, está en un todo relacionado con el “retiro” que generó preocupación y despertó innumerables interpretaciones que fueron desde el ciudadano común a expertos.

Estas situaciones que ofrecen un escenario complejo, solo entendible para quienes pueden evaluar las transgresiones, irritabilidad, agresividad que manifesta el titular del ejecutivo, han sido motivo de análisis y tratamientos de periodistas y empresarios, sosteniéndose, en ambos casos, que existe un desequilibrio, por momentos incontrolable, que lleva a Javier Milei a esas agresiones verbales donde insulta, denosta, menosprecia y agravia a diestra y siniestra.

El reciente ataque, que fue promovido contra el periodista Marcelo Bonelli, tildado como una “mierda humana mal cagada”, llevó al profesional Nelson Castro a señalar como diagnóstico que el presidente tiene problemas psiquiátricos. Llama a la reflexión de gran parte de la sociedad porque estas alteraciones emocionales se están haciendo demasiado frecuentes y muy virulentas. 

El Council of the Americas transparentó una discusión, que hasta ahora circulaba puertas adentro, dejando trascender que: “la división del establishment frente a Milei ya es abierta: Si sigue así puede poner en riesgo el orden macro”

El debate, que se había planteado puertas adentro de los centros del establishment argentino, se materializó y los principales empresarios coinciden en sostener que: “el orden macroeconómico que propone Javier Milei, de seguir así, corre riesgo de estallido y eso genera temores en los mercados internacionales”.

Ya discuten si el propio Presidente es capaz de garantizar su continuidad, especialmente tras las alternativas vividas en la exposición de Milei en el Council of Americas, no hizo más que agravar las dudas y generar mayor preocupación.

El panorama se torna conflictivo y con muchas aristas que tienen como eje central de los cuestionamientos un comportamiento “errático” del presidente, Javier Milei, que ya ha sido advertido interna y externamente.

Ya muchos se preguntan sobre si realmente hay un futuro o pueden surgir elementos desencadenantes en una ruptura institucional que, en la realidad, ya se ha producido ante el enfrentamiento existente en la formula presidencial. 
 

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