SÁBADO 13 de Junio de 2026
 
 
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Anemia en los ancianos

El número de casos de anemia en los que la causa no se identifica, aumenta con la edad, llegándose a decir que hasta un tercio en los mayores de 75 años no se conoce. En segundo lugar, la anemia en el anciano es con frecuencia multifactorial. 

Aún con esto, el origen de una anemia puede ser diagnosticado en el 80-85% de los casos; las causas más frecuentes son: las anemias por déficit de hierro, las anemias asociadas a procesos crónicos y las anemias megaloblásticas por déficit de vitamina B12 y ácido fólico.
Anemia Ferropénica 
La anemia ferropénica es la anemia más frecuente en la población en general, y concretamente es muy frecuente en el anciano, siendo la última manifestación de un prolongado balance negativo de este metal que desempeña un papel esencial en el metabolismo energético celular, formando parte de muchas proteínas, entre ellas de la hemoglobina.
En la mayoría de los casos, se debe a pérdidas crónicas de sangre, a veces inaparentes, fundamentalmente del tracto gastrointestinal, siendo las entidades más comunes la úlcera péptica, gastritis (incluyendo las producidas por antiinflamatorios o aspirina o por la ingestión de alcohol), hernia de hiato y neoplasias, sobre todo el cáncer colo-rectal y el gástrico. 
Anemia de las enfermedades crónicas
Es la forma de anemia más frecuente en geriatría, siendo la segunda tras la ferropénica en la población general.
Ocurre típicamente en pacientes con procesos inflamatorios crónicos, siendo muchas veces el primer síntoma de la enfermedad, tales como: infecciones urinarias de larga evolución u osteomielitis. Artritis reumatoide activa, insuficiencia renal crónica, alcoholismo, malnutrición proteica, hepatopatías, hipotiroidismo, neoplasias. 
Anemia Megaloblástica 
Las anemias megaloblásticas son un grupo de enfermedades que tienen en común una alteración en la maduración de las células hematopoyéticas por carencia de la vitamina B12 y ácido fólico, dando lugar a anomalías morfológicas y funcionales de los glóbulos rojos, los leucocitos y las plaquetas.
Los síntomas de la anemia se presentan, en su mayoría, como consecuencia de la disminución de oxígeno en las células o “hipoxia”. Dado que los glóbulos rojos, a través de la hemoglobina, transportan oxígeno, la disminución en la producción o cantidad de estas células produce “hipoxia”. Muchos de los síntomas no se presentan si la anemia es leve, debido a que generalmente el cuerpo puede compensar los cambios graduales en la hemoglobina.
Síntomas más comunes de la anemia 
-Palidez anormal o pérdida de color en la piel
-Aceleración de la frecuencia cardíaca (taquicardia)
-Dificultad respiratoria 
-Falta de energía, o cansancio injustificado 
-Mareos o vértigo, especialmente cuando se está de pie
-Dolores de cabeza
-Irritabilidad
Los síntomas de la anemia pueden parecerse a los de otros trastornos de la sangre o problemas médicos. Debido a que la anemia es a menudo un síntoma asociado a otra enfermedad.

Dr. Juan José Penna
 

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