MIÉRCOLES 25 de Marzo de 2026
 
 
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Conflicto en Irán 

Alertan por posibles subas en los precios mundiales de los lácteos

Mientras la atención internacional se concentra en las tensiones entre Estados Unidos, Israel y Irán, un efecto menos visible pero potencialmente crítico comienza a tomar forma: el impacto del conflicto sobre el mercado global de productos lácteos.

De acuerdo con informes del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina y consultoras internacionales, Irán se ha consolidado en los últimos años como un actor clave en el comercio mundial, especialmente en leche en polvo descremada (LPD) y yogur.

Un proveedor estratégico en crecimiento

En 2025, Irán alcanzó el cuarto puesto como exportador global de LPD, solo por detrás de la Unión Europea, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Ese año despachó más de 180.000 toneladas, con un crecimiento del 37,5% interanual y un incremento acumulado superior a las 133.000 toneladas desde 2021.

El país también ocupa el segundo lugar en exportaciones de yogur a nivel mundial, con una fuerte concentración en mercados regionales. Entre sus principales destinos se destacan Irak, Pakistán y Afganistán, que dependen en gran medida del abastecimiento iraní.

Riesgo de interrupciones y efecto dominó

El conflicto en la región plantea un escenario de riesgo concreto: una eventual interrupción de las exportaciones iraníes, ya sea por problemas logísticos, bloqueos o caída de la producción.

En ese contexto, los países importadores deberían salir a buscar proveedores alternativos en el mercado internacional, generando un efecto dominó:

Mayor demanda global: mercados altamente dependientes como Irak o Pakistán aumentarían sus compras externas.

Presión sobre grandes exportadores: la demanda se trasladaría hacia la Unión Europea, Nueva Zelanda y Estados Unidos.

Suba de precios: la competencia por volúmenes disponibles podría derivar en un fuerte incremento en las cotizaciones internacionales de la LPD.

Impacto más allá de la región

Aunque el foco inicial del problema es Oriente Medio, las consecuencias podrían sentirse a nivel global. Un shock de precios en los lácteos afectaría tanto a países importadores como exportadores, incluyendo regiones alejadas del conflicto como América Latina y el sudeste asiático.

Además, analistas advierten que otros actores relevantes —como Australia o los países del Mercosur— no cuentan con capacidad suficiente para compensar en el corto plazo una eventual salida de Irán del mercado sin generar mayor volatilidad.

Un mercado sensible a la geopolítica

Históricamente asociado a factores productivos y climáticos, el mercado lácteo suma ahora una nueva variable: la geopolítica. En este escenario, la evolución del conflicto en Medio Oriente no solo tendrá implicancias energéticas o militares, sino también un impacto directo en la seguridad alimentaria y en los precios internacionales de productos básicos.

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