LUNES 25 de Mayo de 2026
 
 
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Adorni, ¿ya pasó?

Es una buena pregunta que se está realizando gran parte de la sociedad argentina, por lo menos el 60 por ciento, que está afirmando que se siente decepcionada por un gobierno que se maneja expresando: “Haz lo que yo digo no lo que hago”.

Pero el gobierno piensa que el tema que agitó a la sociedad y le dio material a la oposición: Ya fue y ahora se inicia una nueva etapa.

El presidente libertario-anarcocapitalista, ha generado diversas formas de comportamiento que entiende deben ser aceptados sin que nadie discrepe, dado que si se atreven a serlo son “basuras inmundas, corruptos, ensobrados, degenerados, hijos de p...”, entre muchos otros insultos que ha puesto de moda, como parte del vocabulario diario de la comunidad.

También, para el concepto del primer mandatario sionista, incondicional del presidente norteamericano Donald Trump, solo son corruptos, ladrones, vividores con la nuestra, aquellos que él señala como los destructores de una Argentina, que no logra recuperarse.

Era muy cuestionable -y varias veces fue señalado- que se dispusiera enviar un avión presidencial a la entonces titular del Ejecutivo Nacional, Cristina Fernández de Kirchner, al Calafate, con los diarios del fin de semana.

Coincidimos, como gran parte de la sociedad, era un abuso que se pagaba con la nuestra.

Lo mismo se considera que el presidente viaje a realizar exposiciones personales, invitado por organizaciones diversas, sin que eso implique estar desarrollando una agenda oficial con gestiones que beneficien a la Argentina. Aunque sus funcionarios sostienen que da resultados, sin aclarar demasiado a quién.

Se van de “joda-funcional” y el Jefe de Gabinete lleva a su esposa, que no es funcionaria ni está encuadrada en las normativas que rigen para establecer quiénes pueden viajar en recorridas oficiales, que se hacen con la nuestra, y que, por otra parte, señala una actitud poco ética y respetuosa hacia el resto de los ciudadanos, muchos de los cuales no tienen qué llevar a la mesa diaria para mantener sus núcleos familiares.

Señalar que quien se ha llenado la boca hablando de líneas de conducta, honestidad, manifestando “No somos como los anteriores”, no tiene reparos en señalar que lo privado -aunque no pueda demostrar cómo lo hace- no tiene relación con la función pública...

Son millones los que disienten con esas actitudes y que utilizando el mismo léxico presidencial dicen que: “Son corruptos, roban diferente, pero son ladrones. Mienten sin ponerse colorados y dicen que hay que hacer un sacrificio para recuperar al país”. Una sarta de mentiras que han provocado el desencanto y la desilusion de cuadros sociales que veían en algo nuevo la posibilidad de lograr un cambio.

Hoy suponen los cuadros gubernamentales que, tras la puesta en escena del Congreso, donde Manuel Adorni, respaldado por la figura presidencial insultadora, su hermana Karina Milei y gran parte del staff, se mostraron en un espectáculo circense donde no faltaron los “payasos” alineados en un palco desde el cual alentaban las “no respuestas” del funcionario más cuestionado del gobierno mileista, ganaron y lograron poner en el “freezer” el tema que ha provocado la pronunciada caída de imagen y de la cabeza del partido gobernante: La Libertad Avanza.

Es factible que el Jefe de Gabinete, que pretende seguir siendo con simultaneidad el vocero presidencial, crea que ha sorteado el escarnio de una gran parte de la ciudadanía que lo considera un funcionario que no sabe explicar cómo se ha enriquecido; porque su esposa tiene custodia presidencial y es trasladada en autos oficiales a realizar menesteres hogareños, todo con un costo que se paga con dineros de los argentinos en general.

Esto ocurre mientras los miércoles los jubilados marchan para ver si se “enternecen” y les permiten que los 40 años de trabajo aportandole al país les sean reconocidos y pueden vivir sin apremios. Que se restituyan los derechos de los discapacitados que padecen determinadas enfermedades y hoy los están condenando, restándole derechos inalienables, considerados en el mundo como primordiales.

Que se atienda a los enfermos en los Hospitales. Que se cuide la vida de los que diariamente circulan por las rutas argentinas, a las cuales les han restado fondos y se encuentran destruidas. Asuman la responsabilidad de evitar que se sigan cerrando empresas y se aumente el número de desempleo.

Que se analicen los actos de Federico Sturzenegger y se ponga coto al cierre y achique de organizaciones e instituciones que le han prestado importantes servicios al país, por caso Inti, Senasa, Inta, organismos de ciencia; se evite seguir achicando el sistema universitario para convertirlo en algo privado y con ello reducirlo a los que puedan pagar. Eso sería realmente pensar en el cambio.

Con todo esto, y mucho más que se está produciendo, ¿puede Adorni volver a ser funcionario, sin haberse todavía resuelto su situación judicial, y escuchar de su boca explicaciones coherentes, ciertas, y no mentiras bien dibujadas, sobre cómo se ha enriquecido en apenas dos años de gobierno?. Creemos que no, y una gran parte de la sociedad -mal que le pese al libertario presidente- opina lo mismo.

La realidad indica que la lealtad, el apoyo y los argumentos esgrimidos hasta ahora tienen un punto límite, “hasta las puertas del cementerio”, dice la expresión popular.

Volver a reaparecer a Adorni, por más que lo procuren respaldar, es un esfuerzo inútil que solo conspira con el futuro de La Libertad Avanza.

El daño ya está hecho, la reacción es tardía.

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