POLICIALES | Trenel | Banco

Se cumplen 21 años del espectacular asalto al banco de Trenel

El asalto al banco de Trenel tiene particularidades que lo hace único en el ambiente delictivo, al menos en los que se hayan cometido en sucursales bancarias pampeanas.  

Veinte días antes había sufrido un robo a mano armada el Banco Nación en Quemú Quemú y a mediados de septiembre de ese mismo año se había dado la denominada 'masacre en Ramallo'. Pero, más allá de las comparaciones, el cometido un día como hoy (del año 1999) en Trenel, tiene particularidades que lo hace único en el ambiente delictivo, al menos en los que se hayan cometido en sucursales bancarias pampeanas.

La espectacularidad de este robo que cualquier trenelense no olvidará jamás, especialmente los que lo sufrieron en carne propia, pasó por la forma en que los delincuentes lo ejecutaron y también el monto de dinero que se llevaron, cerca de medio millón de pesos que, en tiempos del “uno a uno” se trató de medio millón de dólares.

Recorriendo crónicas periodísticas de ese momento, inevitablemente todos especularon en que se podía vincular con lo que había ocurrido semanas antes en Quemú. Pero los investigadores no tardaron mucho tiempo en descartarlo. Aquel robo en el Nación quemuense fue tipo express, con dos encapuchados que entraron y actuaron muy rápido al edificio. Incluso, en cuanto a montos, también fue muy distinto ya que tomaron lo que había en las cajas, no más de 37 mil pesos y se fugaron hacia la provincia de Buenos Aires.

Paso a paso lo ocurrido hace 21 años

El robo al Banco Pampa en Trenel tuvo como ejecutores a hombres armados que, con colaboración policial local, pudieron ejecutar el hecho muy bien planificado.

En la madrugada del 29 de octubre del ’99 (hora 5 aproximadamente), tres individuos coparon la comisaría de la localidad, redujeron y esposaron a los efectivos que estaban de guardia, para luego encerrarlos en un calabozo. En ese lugar aguardaron un par de horas que comiencen a llegar los empleados del banco, que está a pocos metros de la comisaría, y desde ese lugar continuaron gestando su objetivo real, llevarse el dinero del tesoro.

Para ello le quitaron el uniforme a uno de los policías, y se vistió con el mismo uno de los delincuentes que fue el que se dirigió al banco, como si fuera el que iba a ser la guardia en la mañana de ese último día hábil del mes mencionado.

Este último dato no es menor, porque el día anterior habían ingresado al tesoro del banco todo el dinero destinado al pago de sueldos, que comenzaría a hacerse en la jornada siguiente por ventanilla. Se trataba de sueldos municipales y provinciales, que hacían que en el banco haya más del doble de la plata que habitualmente manejaban en esta sucursal de Pampa.

Las crónicas indican que exactamente a las 7:35, el ladrón, que ya se había vestido de policía, se dirigió hacia el edificio situado frente a la plaza central del pueblo, golpeó la puerta que aún estaba cerrada al público y, desde adentro, el tesorero Daniel Bertone, le indicó a uno de sus compañeros de trabajo que le abra, siempre pensando en que era lo que correspondía.

Cuando le abrieron la puerta, el delincuente redujo al tesorero y al empleado que le abrió. Cuenta la anécdota que, apenas entró le dijo “era un asalto”, a lo que Bertone sin mirarlo le dijo “déjate de joder”, entendiendo que era una broma del policía.

No tardó mucho tiempo en comprobar que no era así, ya que a punta de pistola el delincuente le pidió que le abriera el tesoro, sabiendo que ahí estaba el “medio palo verde” que fueron a buscar.

Bertone argumentó que no podía hacerlo, porque una clave la tenía él y la otra el gerente (Ginard) que no había llegado. El delincuente le creyó y decidieron esperar que viniera la máxima autoridad de la sucursal. Mientras tanto lo puso boca abajo en una oficina y así los fue sumando a los otros empleados que fueron llegando a ocupar sus puestos.

Cuando llegó el gerente, ya no hubo excusas para abrir el tesoro, donde empezó a sacar las facas de pesos. Ahí fue cuando el ladrón le abrió la puerta a otro que, aparentemente había actuado como 'campana' desde la plaza.

Los comentarios periodísticos indican que también entró vestido de policía, pero no todos coinciden que fue así o lo hizo de civil.

Con el suculento botín en su poder, llamativamente siguieron en el banco unos minutos, como esperando que alguien los pase a buscar. Para ello ya había varios rehenes tomados, entre personal bancario y un par de clientes tempraneros.

El tercer delincuente había quedado en la comisaría custodiando a los policías que estaban reducidos en el calabozo.

En ese momento la decisión de los ladrones fue marcharse en el auto del gerente, un Citroen blanco, donde cargaron los 430 mil pesos que figuran en la denuncia policial.

Todo indica que los tres delincuentes llegaron en un auto que era el que se quedaron esperando, pero no apareció. De ahí que tomaron en auto del gerente y se marcharon dejando a los policías en el calabozo y a los rehenes del banco en una pieza interior.

Cuando pudieron librarse, se dio la alerta de lo que había sucedido y desde la Unidad Regional II de la Policía se montó un operativo de búsqueda al que fueron afectadas todas las dependencias de la provincia.

El Citroen apareció a media mañana de ese 29 de octubre sobre la Ruta Nacional35, a unos 50 kilómetros de Eduardo Castex y en su interior había armas, el handy de la comisaría trenelense pero ningún peso de los que se habían llevado del tesoro, ni rastro de los ladrones.

Paciente investigación

El hecho logró esclarecerse, pero no fue fácil y por lo tanto se logró mucho tiempo después.

Esta nota intenta recordar el día del robo de banco más impactante en suelo pampeano, pero vale hacer mención a cómo se logró dar con los delincuentes.

De hecho, la primera crítica que se generó fue: “cómo de una sucursal bancaria que está relativamente lejos de límites provinciales, pudieron fugarse los ladrones, a plena luz del día…”.

El trabajo de los investigadores tomó distintas líneas, convencido que los asaltantes eran foráneos pero que habían tenido colaboración local. Fue así que quedaron bajo 'la lupa' empleados y clientes del banco, pero también el personal policial que cumplía funciones en Trenel.

En ese abanico de posibilidades, comenzaron a investigar silenciosamente a uno de los efectivos, el apodado “Colorado” Gola, nativo de Castex pero que estaba en la Comisaría de Trenel desde hace mucho tiempo.

El mismo no tardó en cometer algunas 'desprolijidades' como fue -pasado un tiempo-comprar un costoso auto en el mismo pueblo. Pero el descuido mayor de Gola fue ir a una reunión 'cumbre' con los integrantes de la banda en el Casino de Nueva Galia, sin saber que iban a seguirlo.

Esa reunión quedó grabada en las cámaras de seguridad que había en la sala de juegos. Ahí se terminó de identificar a los tres foráneos que habían robado el banco, que en ese lugar ya no lo eran porque se trataba de tres puntanos radicados en Villa Mercedes y que habían elegido ese ámbito de juego de azar para repartirse el botín.

Fue así que se libraron las órdenes de captura, las que se cumplieron exitosamente. A su vez hubo juicio y castigo para los culpables, y obviamente la finalización de la carrera policial de Gola.

Entre los interrogantes que quedaron fue, cómo se contactaron los tres puntanos con el policía castense. ¿Quién fue el que los llevó hasta Trenel y no los volvió a buscar?.

Las especulaciones indican que la ruta del narcotráfico tuvo que ver con ese contacto, que luego llevó a planificar ese audaz robo. Es obvio que lo facilitó con la complicidad de Gola, tanto para dar todos los pasos, incluso en la fuga del lugar, porque de otra manera todo le hubiera resultado más difícil o imposible de concretar.

¿Qué fue de los delincuentes...?. Cumplieron las penas, pero no sabemos mucho más. Si que el que entró al banco hace hoy 21 años (vestido de policía) y fue protagonista central del robo, cuando quedó en libertad intentó robar una distribuidora de gaseosas en su propia provincia (San Luis) y no tuvo la misma suerte que en el banco, ya que resultó abatido por la policía puntana. Ahí no hubo ningún 'Colorado' que le facilite su fin delictivo…

Temas

Dejá tu comentario