LUNES 13 de Julio de 2026
 
 
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¿Será el fin de la historia..?

Debería serlo si realmente el “dúo” presidencial procede a oficializar la “decapitación” del corrupto Jefe de Gabinete, que -tal como se preveía- ahora lanza veladas amenazas, si es que lo exponen a la justicia sin respaldo.

Es, para muchos analistas políticos y consultores, la ratificación de la existencia de situaciones poco transparentes, que son del conocimiento y complicidad de Manuel Adorni, los “anclajes” que impedían que fuera separado del cargo cuando incurrió en múltiples mentiras, fabricó un enriquecimiento a todas luces ilícito y, aún en esas circunstancias, siguió mostrando la hilacha al descubrirse que seguía usando tarjetas de crédito de sus empleados para compras personales.

Los efectos del escándalo, más allá de los gestos de restarle importancia que ha pretendido demostrar el presidente “viajero”, son notorios tanto en el terreno de la política como en la sociedad.

Era fácil adivinar que si emprendía un viaje al exterior estaba en mente analizar y tomar una decisión con respecto al tema Adorni, en un todo de acuerdo a los manejos operativos de su hermana y socia en el poder presidencial, Karina Milei que se encargaba de tomar el pulso de los acontecimientos.

La realidad indica que Javier Milei no quería quedar pegado a una decisión presidencial de prescindir de su jefe de Gabinete con un pedido de renuncia, en los cargos que hasta ayer desempeñó. 

Todo comienza a materializarse con la carta enviada por Manuel Adorni al presidente Javier Milei, manifestándole su decisión de apartarse del cargo. Ahora solo se espera el nombramiento del nuevo Jefe de Gabinete.

Un funcionario de alto rango que expuso su soberbia y ego sin tener un respaldo de formación profesional periodística, que le valieron ganarse la antipatía de gran parte del staff gubernamental, legisladores libertarios, socios y sectores del periodismo a los que ninguneó y denostó blandiendo el poder que le habían prestado; hoy da un paso al costado y tiene que rendir cuentas.

La estrategia dio resultado, arribándose a un escenario donde vuelve a ser el centro el presidente Milei, quien sin echarlo -como hubiera correspondido por sus reconocidos actos de corruptela- logra una salida, evitando tener que someterse a que el Congreso tuviera que resolver sobre los temas planteados: interpelación, moción de censura y finalmente la destitución del cargo; dejando todo en manos de la Justicia. 

Más allá de las opiniones que se pueden llegar a conocer de los diferentes sectores de la política, en contra y a favor, el “triángulo de hierro”, al que está sometido el poder institucional, se oxigena y procura alcanzar reivindicación social que ha venido perdiendo en los últimos tres meses.

Hasta aquí una parte de la historia, la otra se está escribiendo. La Justicia analiza el cúmulo de pruebas que van dando forma a la investigación y el Poder Ejecutivo se está centrando en la reformulación de los miembros de su staff gubernamental.

Los enroques y las nuevas figuras aparecieron en un escenario para nada fácil, por el contrario, de extremada conflictividad. Todavía están en pleno trabajo de transformación, que presumiblemente podrá darse por finalizado en el transcurso de la semana próxima.

Mientras tanto siguen las entrevistas para designar el reemplazo, que estaría entre tres posibles candidatos, siendo el más potable el actual Ministro del Interior Diego Santilli, aunque están en carrera el canciller, Pablo Quirno, y el titular de YPF, Horacio Marín. Estos dos últimos resistidos por el presidente que entiende están respondiendo positivamente en sus cargos.

Se podría advertir que estaría todo medianamente encaminado para desinflamar el tejido político y reacomodar al gobierno nacional ante sus seguidores y parte de los legisladores que les responden.

Pero nadie parece tener en cuenta que la permanencia del corrupto Manuel Adorni y la resistencia a mantenerlo en el cargo del “dúo” presidencial tendría páginas ocultas, que se pretende permanezcan de esa manera.

La sorpresa, o no tanto, son las advertencias de Manuel Adorni al manifestarse en plena crisis de nervios: “Es peligroso que termine en la Justicia”. Velada amenaza que podría dar razones concretas a los interrogantes que surgían cuando el presidente Milei y su hermana Karina hacían lo imposible por evitar su alejamiento. Ahora reina el suspenso.

Esta “apretada” al máximo poder de “hablar si no lo ayudan a resolver su situación judicial”, es realmente alarmante. Esto da la pauta que se presumía algo raro en un posicionamiento que sonaba antojadizo, situación que llevó en las encuestas a que “la gente creía que Milei no echaba a Adorni por miedo a que hable”.

Cambios evidentemente habrá. Silencios no se sabe. Cuando actúe la Justicia y según condicione el futuro de Manuel Adorni y su esposa, es posible se comience a escribir una nueva historia.
 
 

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